La diabetes se produce cuando existe un exceso del nivel de azúcar en sangre, o
bien cuando éste no se utiliza en la conversión de la energía para nuestras
células.
Se puede decir que la obesidad (en un plazo de 10 años aumenta un 50% por cada kilo que se engorda en 12 meses) , así como antecedentes familiares, y la raza (la raza negra es más propensa) son factores que predisponen a padecer esta enfermedad .
Es un trastorno metabólico en el que existe una incapacidad para oxidar los carbohidratos, debido a un trastorno en el mecanismo normal de la insulina. Se produce un aumento anormal del índice de glucosa en sangre (hiperglucemia), detectándose también en orina (glucosuria), debido a la secreción anormal o al déficit de insulina, por parte del páncreas, en la que influyen factores hereditarios y ambientales y caracterizado en su evolución por la aparición de alteraciones metabólicas, arteriosclerosis, microangiopatías (retinopatías y nefropatías), neuropatías y cetoacidosis (por aumento del metabolismo de las grasas, lo que produce el olor a acetona del aliento)
Podemos decir que la diabetes es una enfermedad que se manifiesta por la incapacidad del cuerpo para metabolizar o usar eficazmente los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Al comer, los alimentos (especialmente carbohidratos) se convierten en glucosa, la cual es necesaria para todas las células, pe-ro la glucosa no puede penetrar en las células sin la intervención de la insulina. Y la insulina se produce en las células Beta, que están ubicadas en el extremo del páncreas. Por ejemplo, una vez digerido un trozo de pan éste se convierte en glucosa, que circula a través de la sangre para alimentar a cada célula. La glucosa estimula las células Beta del páncreas para liberar insulina. Esta insulina llega hasta cada célula y actúa como una llave que posibilita la entrada de la glucosa. Si no hay insulina, o los receptores de las células no funcionan, la glucosa no puede penetrar en las células, y la persona afectada padecerá una carencia de nutrientes.
En la destrucción del páncreas, éste deja de producir insulina. Hay dos tipos:
Diabetes tipo I.- Es la del paciente insulinodependiente, supone la destrucción paulatina del páncreas. Aparece después de una infección.
Diabetes tipo II.- Es una diabetes que se va adquiriendo, suele aparecer de una forma paulatina. Y poco a poco se va agravando, o se puede estacionar o incluso puede curarse. Suele ser propia de personas mayores, y pueden llegar a ser insulinodependientes con el tiempo.
Se debe:
Evitar el exceso de azúcares e hidratos de carbono.
Prevenir, porque una vez estropeado no podemos hacer nada. Como consecuencias o efectos secundarios pueden aparecer problemas de arterioesclerosis, insuficiencia renal, problemas oftálmicos (ceguera), y necesidad de amputación de pies (porque cualquier herida se cangrena y no cicatrizan por el exceso de azúcares en sangre. Por tanto hay que mermar la cantidad de problemas secundarios y mejorar la calidad de vida de estos pacientes de por vida.
SINTOMAS
En el primer estadio puede no haber ningún síntoma que sugiera una diabetes. No es inusual que esta afección se manifieste con una infección coincidente, que produzca síntomas como un exceso de apetito, sed y orina, en el marco de una debilidad general e incluso de pérdida de peso. Si se manifiestan estos síntomas, debe buscarse ayuda médica para descartar otras posibilidades.
Cuando los niveles de azúcar en la sangre se encuentran al límite de la normalidad conviene tomar medidas en casa. Es el momento ideal para intentar recuperar la tendencia a la normalidad y mantenerse en esos niveles.
En la categoría de pacientes más amplia, la de los que no necesitan insulina, la tendencia hacia la diabetes puede mantenerse a raya con las atenciones adecuadas. Cuando la diabetes ha estado presente durante varios años, es posible que la situación sea completamente diferente y pueden darse las conocidas complicaciones, que incluyen problemas visuales, problemas diversos de la circulación de la sangre, neuritis e insuficiencia renal. Las personas con tendencia a la diabetes tienen un buen incentivo para evitarla cuidándose bien.
Entre los síntomas más característicos:
Poliuria: aumento de la eliminación de orina;
Polidipsia (sed excesiva);
Polifagia (hambre excesiva),
Pérdida de peso
Astenia o cansancio, como signo de debilidad muscular
Glucosuria (aparición de glucosa en la orina). Si la glucosa sube más de cierto límite en sangre, el riñón es incapaz de reabsorberlo totalmente y ésta refluye hasta la orina,.
Infecciones ginecológicas y urinarias que se dan con frecuencia.
Picor corporal (“prurito”), debido a depósitos de glucosa en los tejidos
Atrofia muscular, por pérdida proteica.
Dificultad en la cicatrización de las heridas y propensión a su infección.
Lo más inconfundible es una sed insaciable y unas ganas constantes de orinar.
A lo largo de su evolución también pueden aparecer parestesias y/o dolores de piernas, trastornos de la visión (borrosidad) y mayor frecuencia de vaginitis y prurito monilias, entre otros.
ENFERMEDADES RELACIONADAS
La diabetes puede tener diversas complicaciones con el paso del tiempo, como: alteraciones en el corazón (angina de pecho, infarto de miocardio), endurecimiento de las arterias (arteriosclerosis), problemas circulatorios que afectan a pequeños vasos (microangiopatía), causando alteraciones de distintos órganos como la retina del ojo (retinopatía) cataratas y enfermedades renales (nefropatía). Sin embargo, la mayoría de los diabéticos aprenden a vivir sin demasiados problemas con su padecimiento, que es incurable. No se sabe con certeza cuál es la causa de la insuficiencia insulínica, algunas personas consideran que es un trastorno hereditario, mientras que otros piensan que son por enfermedades virales.
COMPLICACIONES AGUDAS
Hipoglucemias (descenso de glucosa en sangre).- Son frecuentes en diabéticos insulino-dependientes que omiten una comida o efectúan un ejercicio físico desmesurado o inusual, aplicándose la misma dosis de insulina.
La hipoglucemia es más llamativa y peligrosa que la hiperglucemia, puesto que el cerebro necesita azúcar para su sustrato energético. Sus síntomas son sudoraciones, temblores, taquicardias, ansiedad, hambre y alteraciones del funcionamiento cerebral que pueden ir desde los mareos, confusión e irritabilidad hasta convulsiones y pérdida del conocimiento. Este proceso es peligroso y como tal, se de-be actuar adecuadamente, administrando enseguida alimentos o bebidas azucaradas.
Cetocianosis diabética.- Suele ser una complicación de la diabetes insulino-dependiente y se produce en casos de suspensión del tratamiento o de estrés físico (infecciones, cirugía, infarto) o emocional. En tales casos aumenta la concentración de la hormona contraria a la insulina (glucagón), produciéndose un aumento de la glucosa y un estímulo en la degeneración de las grasas para producir energía, con el consiguiente aumento de sus metabolitos (acetona) y desencadenando una acidosis metabólica. Sus síntomas son: pérdida del apetito, náuseas, vómitos, aumento de la eliminación urinaria, sed intensa y dolor abdominal. Su tratamiento requiere insulina y la administración de líquidos por vía intravenosa, con suplementos de potasio.
Coma hiperosmolar .- Se produce en diabéticos no insulino-dependientes y se trata de un proceso de deshidratación profunda que aparece por un aumento continuado de la eliminación de orina, provocada por una hiperglucemia continuada y sin que se dé una restitución adecuada de líquidos. El resultado de la conjunción de todos estos factores es una reducción del volumen de sangre, con una disminución del nivel de conciencia. Su tratamiento, al igual que en la ceracidosis diabética, requiere insulina, líquidos y sales de potasio. Si además hay acidosis se administra bicarbonato.
Criterios para el diagnóstico precoz de la diabetes:
Controlar la glucosa en los análisis de sangre rutinarios.
Valorar con más atención la aparición de síntomas de la enfermedad en familiares de diabéticos y especialmente en niños, puesto que el 6% de todas las diabetes se inician en esta etapa.
En las mujeres embarazadas, el control de glucosa e orina debe constituir una práctica cotidiana, además de los controles sanguíneos.
Vigilar los síntomas relacionados con la diabetes, como el cansancio excesivo, la mala cicatrización de heridas, la sed y el desvanecimiento.
RECOMENDACIONES
Está basado sobre todo en no insulino-dependientes para mantener el azúcar en unos parámetros normales.
Es importante remarcar que la diabetes es crónica, por lo que hay que observar pautas de vida como las siguientes
Peso.- Es primordial mantener el peso adecuado según edad, sexo y altura. Por ello hay Vigilar la dieta del diabético. Muchas personas con una buena dieta se estabilizan
Autocontrol: aprender un conjunto de técnicas que ayuden a conocer el nivel de glucemia es fundamental para asegurarse un buen control.
Ejercicio físico: Una actividad física adecuada ayuda a controlar el nivel de glucosa presente en la sangre. El ejercicio físico sirve para eliminar azúcares. Se debe hacer deporte con regularidad (diario). No debe ser un deporte de riesgo como submarinismo o escalada porque le puede dar una lipotimia y tener problemas, deben ser tranquilos como correr, tenis.
Información.- Existen asociaciones de diabéticos en casi todas las provincias. En dichos centros, se pueden compartir informaciones, resolver dudas y asesorarse de pequeños trucos para mejorar la calidad de vida.
Cuidados corporales: cualquier lesión por pequeña que sea, merece una atención especial para evitar así complicaciones posteriores. Los ojos: estos órganos, en los diabéticos, merecen ser controlados periódicamente. Se recomienda como mínimo, una consulta cada 6 meses. Inspeccionar diariamente los pies por si se producen am-pollas, erosiones o rasguños. No olvidar mirar si existen lesiones entre los dedos. Cortar las uñas de forma rectilínea. No cortar las callosidades. Informar al podólogo de que se es diabético. Lavar diariamente los pies y secarlos cuidadosamente, en especial entre los dedos. Se puede usar una crema hidratante. .
Otras medidas:
Evitar el estrés y el nerviosismo. El estrés y las tensiones son un factor importante en el desarrollo de la diabetes. Es una buena idea examinar las relaciones interpersonales – tanto en casa como en el trabajo, y ver cómo mejorar estas situaciones.
No consumir cafeína, ni aspirina, ni sustancias con efedrina (alcaloides terminados en ina) pues aumentan la glucemia.
Los estados pre-diabéticos, es decir, las subidas de azúcar por resistencia periférica a la insulina, con frecuencia son infravalorados por parte del paciente, pero pueden participar en la aparición de alteraciones metabólicas importantes como la obesidad, trastornos circulatorios como la arteriosclerosis, hipertensión arterial, insuficiencia vascular cerebral e hipercolesterolemias.
TERAPIAS COADYUVANTES
Par biomagnético
Se puede decir que la obesidad (en un plazo de 10 años aumenta un 50% por cada kilo que se engorda en 12 meses) , así como antecedentes familiares, y la raza (la raza negra es más propensa) son factores que predisponen a padecer esta enfermedad .
Es un trastorno metabólico en el que existe una incapacidad para oxidar los carbohidratos, debido a un trastorno en el mecanismo normal de la insulina. Se produce un aumento anormal del índice de glucosa en sangre (hiperglucemia), detectándose también en orina (glucosuria), debido a la secreción anormal o al déficit de insulina, por parte del páncreas, en la que influyen factores hereditarios y ambientales y caracterizado en su evolución por la aparición de alteraciones metabólicas, arteriosclerosis, microangiopatías (retinopatías y nefropatías), neuropatías y cetoacidosis (por aumento del metabolismo de las grasas, lo que produce el olor a acetona del aliento)
Podemos decir que la diabetes es una enfermedad que se manifiesta por la incapacidad del cuerpo para metabolizar o usar eficazmente los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Al comer, los alimentos (especialmente carbohidratos) se convierten en glucosa, la cual es necesaria para todas las células, pe-ro la glucosa no puede penetrar en las células sin la intervención de la insulina. Y la insulina se produce en las células Beta, que están ubicadas en el extremo del páncreas. Por ejemplo, una vez digerido un trozo de pan éste se convierte en glucosa, que circula a través de la sangre para alimentar a cada célula. La glucosa estimula las células Beta del páncreas para liberar insulina. Esta insulina llega hasta cada célula y actúa como una llave que posibilita la entrada de la glucosa. Si no hay insulina, o los receptores de las células no funcionan, la glucosa no puede penetrar en las células, y la persona afectada padecerá una carencia de nutrientes.
En la destrucción del páncreas, éste deja de producir insulina. Hay dos tipos:
Diabetes tipo I.- Es la del paciente insulinodependiente, supone la destrucción paulatina del páncreas. Aparece después de una infección.
Diabetes tipo II.- Es una diabetes que se va adquiriendo, suele aparecer de una forma paulatina. Y poco a poco se va agravando, o se puede estacionar o incluso puede curarse. Suele ser propia de personas mayores, y pueden llegar a ser insulinodependientes con el tiempo.
Se debe:
Evitar el exceso de azúcares e hidratos de carbono.
Prevenir, porque una vez estropeado no podemos hacer nada. Como consecuencias o efectos secundarios pueden aparecer problemas de arterioesclerosis, insuficiencia renal, problemas oftálmicos (ceguera), y necesidad de amputación de pies (porque cualquier herida se cangrena y no cicatrizan por el exceso de azúcares en sangre. Por tanto hay que mermar la cantidad de problemas secundarios y mejorar la calidad de vida de estos pacientes de por vida.
SINTOMAS
En el primer estadio puede no haber ningún síntoma que sugiera una diabetes. No es inusual que esta afección se manifieste con una infección coincidente, que produzca síntomas como un exceso de apetito, sed y orina, en el marco de una debilidad general e incluso de pérdida de peso. Si se manifiestan estos síntomas, debe buscarse ayuda médica para descartar otras posibilidades.
Cuando los niveles de azúcar en la sangre se encuentran al límite de la normalidad conviene tomar medidas en casa. Es el momento ideal para intentar recuperar la tendencia a la normalidad y mantenerse en esos niveles.
En la categoría de pacientes más amplia, la de los que no necesitan insulina, la tendencia hacia la diabetes puede mantenerse a raya con las atenciones adecuadas. Cuando la diabetes ha estado presente durante varios años, es posible que la situación sea completamente diferente y pueden darse las conocidas complicaciones, que incluyen problemas visuales, problemas diversos de la circulación de la sangre, neuritis e insuficiencia renal. Las personas con tendencia a la diabetes tienen un buen incentivo para evitarla cuidándose bien.
Entre los síntomas más característicos:
Poliuria: aumento de la eliminación de orina;
Polidipsia (sed excesiva);
Polifagia (hambre excesiva),
Pérdida de peso
Astenia o cansancio, como signo de debilidad muscular
Glucosuria (aparición de glucosa en la orina). Si la glucosa sube más de cierto límite en sangre, el riñón es incapaz de reabsorberlo totalmente y ésta refluye hasta la orina,.
Infecciones ginecológicas y urinarias que se dan con frecuencia.
Picor corporal (“prurito”), debido a depósitos de glucosa en los tejidos
Atrofia muscular, por pérdida proteica.
Dificultad en la cicatrización de las heridas y propensión a su infección.
Lo más inconfundible es una sed insaciable y unas ganas constantes de orinar.
A lo largo de su evolución también pueden aparecer parestesias y/o dolores de piernas, trastornos de la visión (borrosidad) y mayor frecuencia de vaginitis y prurito monilias, entre otros.
ENFERMEDADES RELACIONADAS
La diabetes puede tener diversas complicaciones con el paso del tiempo, como: alteraciones en el corazón (angina de pecho, infarto de miocardio), endurecimiento de las arterias (arteriosclerosis), problemas circulatorios que afectan a pequeños vasos (microangiopatía), causando alteraciones de distintos órganos como la retina del ojo (retinopatía) cataratas y enfermedades renales (nefropatía). Sin embargo, la mayoría de los diabéticos aprenden a vivir sin demasiados problemas con su padecimiento, que es incurable. No se sabe con certeza cuál es la causa de la insuficiencia insulínica, algunas personas consideran que es un trastorno hereditario, mientras que otros piensan que son por enfermedades virales.
COMPLICACIONES AGUDAS
Hipoglucemias (descenso de glucosa en sangre).- Son frecuentes en diabéticos insulino-dependientes que omiten una comida o efectúan un ejercicio físico desmesurado o inusual, aplicándose la misma dosis de insulina.
La hipoglucemia es más llamativa y peligrosa que la hiperglucemia, puesto que el cerebro necesita azúcar para su sustrato energético. Sus síntomas son sudoraciones, temblores, taquicardias, ansiedad, hambre y alteraciones del funcionamiento cerebral que pueden ir desde los mareos, confusión e irritabilidad hasta convulsiones y pérdida del conocimiento. Este proceso es peligroso y como tal, se de-be actuar adecuadamente, administrando enseguida alimentos o bebidas azucaradas.
Cetocianosis diabética.- Suele ser una complicación de la diabetes insulino-dependiente y se produce en casos de suspensión del tratamiento o de estrés físico (infecciones, cirugía, infarto) o emocional. En tales casos aumenta la concentración de la hormona contraria a la insulina (glucagón), produciéndose un aumento de la glucosa y un estímulo en la degeneración de las grasas para producir energía, con el consiguiente aumento de sus metabolitos (acetona) y desencadenando una acidosis metabólica. Sus síntomas son: pérdida del apetito, náuseas, vómitos, aumento de la eliminación urinaria, sed intensa y dolor abdominal. Su tratamiento requiere insulina y la administración de líquidos por vía intravenosa, con suplementos de potasio.
Coma hiperosmolar .- Se produce en diabéticos no insulino-dependientes y se trata de un proceso de deshidratación profunda que aparece por un aumento continuado de la eliminación de orina, provocada por una hiperglucemia continuada y sin que se dé una restitución adecuada de líquidos. El resultado de la conjunción de todos estos factores es una reducción del volumen de sangre, con una disminución del nivel de conciencia. Su tratamiento, al igual que en la ceracidosis diabética, requiere insulina, líquidos y sales de potasio. Si además hay acidosis se administra bicarbonato.
Criterios para el diagnóstico precoz de la diabetes:
Controlar la glucosa en los análisis de sangre rutinarios.
Valorar con más atención la aparición de síntomas de la enfermedad en familiares de diabéticos y especialmente en niños, puesto que el 6% de todas las diabetes se inician en esta etapa.
En las mujeres embarazadas, el control de glucosa e orina debe constituir una práctica cotidiana, además de los controles sanguíneos.
Vigilar los síntomas relacionados con la diabetes, como el cansancio excesivo, la mala cicatrización de heridas, la sed y el desvanecimiento.
RECOMENDACIONES
Está basado sobre todo en no insulino-dependientes para mantener el azúcar en unos parámetros normales.
Es importante remarcar que la diabetes es crónica, por lo que hay que observar pautas de vida como las siguientes
Peso.- Es primordial mantener el peso adecuado según edad, sexo y altura. Por ello hay Vigilar la dieta del diabético. Muchas personas con una buena dieta se estabilizan
Autocontrol: aprender un conjunto de técnicas que ayuden a conocer el nivel de glucemia es fundamental para asegurarse un buen control.
Ejercicio físico: Una actividad física adecuada ayuda a controlar el nivel de glucosa presente en la sangre. El ejercicio físico sirve para eliminar azúcares. Se debe hacer deporte con regularidad (diario). No debe ser un deporte de riesgo como submarinismo o escalada porque le puede dar una lipotimia y tener problemas, deben ser tranquilos como correr, tenis.
Información.- Existen asociaciones de diabéticos en casi todas las provincias. En dichos centros, se pueden compartir informaciones, resolver dudas y asesorarse de pequeños trucos para mejorar la calidad de vida.
Cuidados corporales: cualquier lesión por pequeña que sea, merece una atención especial para evitar así complicaciones posteriores. Los ojos: estos órganos, en los diabéticos, merecen ser controlados periódicamente. Se recomienda como mínimo, una consulta cada 6 meses. Inspeccionar diariamente los pies por si se producen am-pollas, erosiones o rasguños. No olvidar mirar si existen lesiones entre los dedos. Cortar las uñas de forma rectilínea. No cortar las callosidades. Informar al podólogo de que se es diabético. Lavar diariamente los pies y secarlos cuidadosamente, en especial entre los dedos. Se puede usar una crema hidratante. .
Otras medidas:
Evitar el estrés y el nerviosismo. El estrés y las tensiones son un factor importante en el desarrollo de la diabetes. Es una buena idea examinar las relaciones interpersonales – tanto en casa como en el trabajo, y ver cómo mejorar estas situaciones.
No consumir cafeína, ni aspirina, ni sustancias con efedrina (alcaloides terminados en ina) pues aumentan la glucemia.
Los estados pre-diabéticos, es decir, las subidas de azúcar por resistencia periférica a la insulina, con frecuencia son infravalorados por parte del paciente, pero pueden participar en la aparición de alteraciones metabólicas importantes como la obesidad, trastornos circulatorios como la arteriosclerosis, hipertensión arterial, insuficiencia vascular cerebral e hipercolesterolemias.
TERAPIAS COADYUVANTES
Par biomagnético
Reflexología podal
Acupuntura
FITOTERAPIA
La fitoterapia puede utilizarse en la diabetes no insulino-dependiente, junto a una dieta adecuada y también como coadyuvante del tratamiento con insulina.
Plantas utilizadas en la diabetes: Travalera, bardana, vainas de judia, eucalipto, salvia, copalchi, pau d´arco, alholva, enebro, cardo santo, nogal, ortiga mayor, arándano, maíz, levadura de cerveza, zanahoria, eleuterococo, escaramujo, zarzamora, vincapervinca, olivo, maíz, avena, ajo, alcachofa (hojas), apio, genciana, berro, cebolla, nogal, zarzaparrilla.
Plantas hipoglucemiantes: eucalipto, arandano, harpagofiito.
Si hay tensión arterial: olivo. También van bien vainas de judía (judia verde) en comprimidos, centaura, alcachofera, alholva. El aloe es eficaz para bajar la presión sanguínea.
A nivel preventivo se deben usar plantas para el sistema circulatorio: grinko biloba, meliloto.
Ginseng.- En caso de diabetes tipo II, la ingesta de ginseng antes o durante las comidas hace que el aumento de los niveles de glucosa en sangre que se produce después de comer sea inferior. La administración de ginseng 40 minutos antes de la ingesta de alimentos, reduce significativamente el nivel de glucemia en diabéticos y en personas sin este problema.
El arándano es una planta buena para la diabetes, porque tiene una sustancia , la mitilina y se le llama la insulina vegetal. Se consumen las hojas. Siempre que el pan-creas tenga función. Contraindicado en embarazo porque es astringente.
Travalera.- Planta medicinal en cápsulas que posee un efecto hipoglucemiante in-tenso para estimular el páncreas, contribuyendo así a descender las tasas de glucosa en sangre..
Las hojas del olivo son hipotensoras. Se usa en diabetes II (de forma ligera). Contra-indicado en personas con hipotensión.
La alholva es una planta buena para diabéticos. Se utiliza cuando el páncreas tiene función, si no es así no actúa. Precaución: en lactancia. Se ha demostrado que la al-holva baja el azúcar de la sangre y la excreción de azúcar en la orina.
Se recomienda beber tisanas o infusiones preparadas con bardana (para norma-lizar el funcionamiento de los riñones), genciana (para estimular la actividad del pán-creas) o galega (para reducir el nivel de azúcar en la sangre)
Ejemplos de prescripción:
Hacer una decocción de salvia (unas 2 pizcas = unos 2 g de planta seca) durante 10 minutos y añadir posteriormente en infusión (durante unos 5 minutos) de una pizca de bayas de enebro o de bardana para una taza de agua. Tomar una taza después de cada comida.
10 g de raiz de harpagofito + 20 g de hojas de mirtilo + 30 g de hojas de eucalipto + 10 g de raíz de bardana + 10 g de frutos de anís verde. Infundir 5gr en 100 ml y to-mar tres tazas al día, después de las comidas.
40% de parte aérea de travalera + 20 % de flor de milenrama + 20% de bayas de arándano + 10% de hojas de eucalipto + 10% de bayas de enebro.
40% de corteza de tallo de copalchi + 25% de parte aérea de travalera + 25 % de vainas de judías +10% de semillas de alholva. Infundir 5 g de la mezcla en una taza de agua, preferentemente hervida y dejar reposas durante 10 minutos. Tomar entre 2 y 3 veces, después de las comidas.
SUPLEMENTOS DIETETICOS
Productos ricos en minerales: cromo, zinc y magnesio. Levadura de cerveza rica en zinc y cromo.
Vitamina C y vitamina B
Tomar fibra: glucomanano, goma guar, salvado de trigo.
Spirulina
Lecitina de soja, que al ser un emulsionante natural de las grasas ayuda tanto en la digestión como en el transporte de las mismas.
Ácidos grasos omega 6: El aceite de onagra resulta muy eficaz para mejorar el es-tado de las uñas, cabello y piel
Aceite de germen de trigo, por ser la fuente natural más rica en vitamina E,
Los frutos de la acerola, que junto a los cítricos y el kiwi aportan vitamina C.
Jalea Real por el cromo que tiene. Va bien en un descenso importante de glucosa en sangre en diabéticos.
Fosfolípidos porque mejoran la permeabilidad celular.
Y no se puede olvidar para ayudar funcionamiento pancreático: El ácido láctico.
Levadura no viva de cerveza: El cromo que contiene regula los niveles de azúcar. Se puede usar si funciona el páncreas, pues si se tiene que usar insulina no sirve de na-da.
Glucomanano: en pacientes diabéticos, permite una disminución de las dosis de in-sulina o agentes hipoglucémicos.
OLIGOELEMENTOS
Básicamente se daría: Zn-Ni-Co
Diabetes leve: Zn.Ni-Co prediabético.
Diabetes ocasionada por tomas prolongadas de corticoides o tranquilizantes: Li + Zn-Ni-Co. Si es por estado nervioso.
Diabetes senil: S + Zn-Ni-Co
El Níquel en problemas de diabetes, ayuda a la formación de glucógeno, transformación de glúcidos.
Si no responde: Zn-Ni-Co + Mn-Cu.
Los oligoelementos catalizadores se considerarán simples coadyuvantes en la diabetes insulinodependiente (Tipo I) y diabetes (tipo II) no equilibrada por la dieta. En esos casos los oligoelementos pueden, sin embargo, permitir reducir la dosis activa necesaria de insulina, biguanidos o sulfamidos hipoglucemientes. En la diabetes (ti-po II) equilibrada por la dieta, la diabetes latente (prediabetes) o química, los oligoelementos catalizadores presentan un verdadero interés, controlando el síndrome reaccional básico del sujeto y el síndrome de desadaptación que lo complica. En realidad lo que hacemos, como siempre, es equilibrar un terreno individual.
Tratamiento básico
Zn-Ni-Co 1 amp. diaria durante 3 meses.
S 3 amp. semanales durante 3 meses. Para controlar las insufi-ciencias digestivas hepatobiliares concomitantes de esta patología.
Complementarios
Mn-Co 3 amp. semanales durante 3 meses. En el sujeto distónico.
Cu-Au-Ag 3 dosis semanales durante 3 meses. En el sujeto anérgico.
Mn-Cu 3 amp. semanales durante 3 meses. En el sujeto con los síntomas del síndrome hiporeactivo.
Mn 1-3 amp. semanales durante 2-3 meses. En el hiperreactivo.
En cualquier tipo de diabetes los oligoelementos catalizadores y en particular el complejo sinérgico manganeso-cobre presentan un gran interés en la prevención de las complicaciones infecciosas (cutáneas, respiratorias...) bastante frecuentes en ese terreno debilitado.
Prevención de complicaciones.
Mn-Cu 1 amp. al despertarse los lunes, miércoles y viernes.
Cu-Au-Ag 1 dosis al despertarse los martes, jueves y sábados.
En curas de 1 mes separadas por 1-2 meses de descanso, todo el año.
VITAMINAS Y MINERALES
Reguladores son en Zinc, el Níquel y el Cobalto.
El Zn (15 mg diarios) favorece la formación de insulina (siempre que el páncreas tenga función). En sinergia en Vitaminas B6, A, C, Minerales Cu, Ni, Se. En anta-gonia en excesos de Ca, P, Cu, Mn (4 mg), Fe, B6, cafeina, alcohol, estrógenos, di-uréticos, ácido fólico .
Selenio y Vitamina E
Coenzima Q-10
Antioxidantes: En mayor medida Vitamina B1 y B6, y en menor medida Vitamina J y Vitamina B12. Vitamina C (1 g diario); e (250 UI)
Potasio para el metabolismo del glucógeno
Magnesio. En los tejidos de los diabéticos se observan niveles bajos de magnesio, por lo que es importante ingerirlos en cantidades adecuadas.
Molibdeno: ayuda a metabolizar los hidratos de carbono.
Hierro, aunque es mejor tomarlo como biosal.
Azufre: desintoxicante del hígado.
Germanio, en la diabetes y en todas las enfermedades degenerativas. Aporta oxígeno a las células.
Cromo (200 mg diario) para el metabolismo de la glucosa (cofactor de la insulina), y asegura un mejor funcionamiento del páncreas. Factor de tolerancia a la glucosa. En sinergia con Vitaminas B3, mineral Zn y aminoácidos. Se encuentra en Leche, huevos, pollo, vísceras (hígado...), mariscos + patatas, cebollas, berro, frutas oleaginosas, guisante, setas, cereales, algas, germen de cereales, levadura de cerveza.
Si no son insulino dependientes hay que buscar lo que ayude a metabolizar bien: que es el ejercicio y la combinación de alimentos.
DIETETICA
La dieta ha de ser equilibrada, adaptada a cada persona en cuanto edad, actividad física y tipo de diabetes (en la diabetes del niño y debido a la obesidad, es importante tener en cuenta una reducción calórica).
TRES PILARES DE LA DIETA DEL DIABÉTICO.
Alimentación equilibrada, que aporte la cantidad adecuada de nutrientes esenciales (vitaminas, minerales, etc.)
Restricción del consumo de azúcares simples.
Buen reparto de los alimentos a lo largo del día
OBJETIVOS DE LA DIETA:
Dar una alimentación equilibrada
Contribuir a la normalización del metabolismo en cuanto a la correcta utilización de los nutrientes.
Normalizar los niveles de glucosa en sangre, evitando las oscilaciones
Disminuir el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes como la arteriosclerosis.
Normalizar el peso.
Hoy en día la alimentación de un diabético no debe ser distinta a la de una persona no diabética, exceptuando ciertas condiciones de horario, reparto y calidad alimentaria.
La dieta debe basarse exclusivamente en los siguientes grupos:
Farináceos: pan, arroz, pastas, sémola, patatas, tapioca y legumbres.
Verduras y hortalizas frescas.
Frutas naturales, restringiendo el melón, el plátano, la uva y toda la fruta seca o en conserva.
Lácteos, preferiblemente desnatados.
Proteicos: carnes, pescado, pollo, huevo y marisco, teniendo en cuenta la cantidad de grasa que contienen.
Grasas: Distintos aceites de semillas y margarina vegetal.
CINCO pautas nutricionales:
1. Grasas.- una dieta equilibrada implica un buen reparto de grasas, entre las que primarán las de origen vegetal, como el aceite de oliva.
2. Fibra.- retrasa la absorción de la glucosa, permitiendo que los diabéticos la asimilen poco a poco. Se encuentra en frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos.
3. Pastelería: evitar la pastelería, la bollería industrial, conservas y helados.
4. Alcohol: vigilar estrictamente el consumo de bebidas alcohólicas.
5. Sodio: se debe controlar el aporte de sodio en la dieta. El riñón suele ser un órgano afectado en los diabéticos, debido al trabajo extra que debe realizar para eliminar el exceso de cuerpos cetónicos que se forman cuando falta insulina, por lo que el exceso de sodio puede resultar peligroso.
Ejemplo de dieta expresada en raciones:
Desayuno: Productos lácteos (1 ración), farináceos (2 raciones), fruta fresca (1 ración).
Mediodía: Farináceos (3 raciones), proteicos (1 ración), fruta (1 ración)
Comida: Verdura (1 ración), farináceos (4raciones) proteicos (2 raciones), fruta (1 ración)
Merienda: Farináceos (2 raciones), proteicos (1 ración), fruta (1 ración)
Cena: Verduras (1 ración), farináceos (4raciones), proteicos (2 raciones) fruta (1 ración)
Las bebidas deben limitarse a las que no contienen azúcar.
Es importante seguir un horario y fragmentar la alimentación en 5-6 comidas, repartiendo así la cantidad total de hidratos de carbono diarios de acuerdo con la preferencia, actividad física y el requerimiento de insulina del paciente. También se ha de evitar un ayuno prolongado, por el riesgo de sufrir hipoglucemias en los pacientes tratados.
Se prohíben los alimentos dulces, puesto que se absorben rápidamente y producen picos hiperglucémicos importantes. Asimismo hay que evitar el alcohol.
Los hidratos de carbono simples de un paciente diabético se limitan a la fruta.
Se limitan las grasas saturadas, ricas en colesterol, para evitar el riesgo de arteriosclerosis y ayuda a la normalización del peso. De este modo, se debe evitar la ingesta de carnes grasas como la de cerdo, embutidos grasos (excepto el jamón de York) y moderar la ingesta de huevos y frutos secos.
La sal sólo se eliminará si hubiera alteración renal (nefropatía diabética) e hipertensión.
Se recomienda una dieta rica en fibras vegetales (30 gr/día) ya que, además de regular el tránsito intestinal, éstas disminuyen la absorción de los azúcares.
Es conveniente pesar los alimentos, sobre todo los que llevan hidratos de carbono, hasta adquirir cierta práctica de manejo en la confección de las dietas.
Los productos “para diabéticos” o el uso de productos que contienen fructosa o mermeladas sin azúcar facilitan el régimen, pero se deben tomar con ciertas limitaciones.
Una parte del perfil del diabético potencial es una tendencia al exceso de peso, de modo que es muy importante incluir el control de peso en el programa general, empezando desde el punto de vista dietético para conseguir el máximo beneficio.
La nicotinamida (niacina) puede ser útil para los prediabéticos , ya que se ha de-mostrado que preserva la integridad de las células del páncreas, que, al deteriorarse, producen la diabetes.
La vitamina E, el aceite de onagra y los preparados de aceite de pescado son beneficiosos para controla los niveles de azúcar en la sangre.
Algunos estudios sugieren que las dietas vegetarianas reducen el riesgo de diabetes.
En niños propensos, la leche de vaca presenta un 50% más de riesgo de producir diabetes que la leche materna.
Se debe adoptar una dieta adecuada, con la utilización de cereales integrales. Una dieta rica en fibra ayuda a reducir la necesidad de insulina del organismo, por eso se recomienda comer pan integral, patatas, espinacas, cereales enteros, frutos secos y legumbres cocidas. Estos alimentos también ayudan a disminuir el nivel de grasa en la sangre y el riesgo de enfermedades cardiacas.
Hay la prohibición expresa de azúcares refinados. Utilizar aceites vegetales, evitan-do grasas saturadas.
Si el paciente es obeso, disminuir la toma de calorías.
Se deben tomar más hortalizas y verduras que proteínas e hidratos de carbono.
Se pueden tomar frutos secos con prudencia.
No tomar café, ni alcohol.
Evitar el tabaco. El consumo de tabaco está correlacionado con el desarrollo de la diabetes. Puede que fumar no parezca una parte de la nutrición, pero forma parte de la ecuación químico-metabólica.
Más que hacer una dieta hay que poner pautas generales.
Está aconsejada la cura de fresas, cura de manzanas, cura de limón.
ALIMENTOS RECOMENDADOS
Algunos alimentos son magníficos remedios naturales.
La cebolla, la achicoria y el salsifí, estimulan la secreción del páncreas.
El ajo ayuda a reducir el nivel de azúcar en sangre y el número de micciones.
El espárrago favorece la disminución de glucosuria.
La remolacha, ya que, gracias al magnesio que contiene, influye favorablemente sobre los riñones.
Fresas, melocotones, cerezas y cítricos, se recomienda su consumo ya que los dia-béticos toleran mejor la levulosa que la glucosa.
Las nueces y avellanas, que se asimilan rápidamente y las aceitunas negras por contener grasas naturales
Las espinacas y berros, consumidos crudos, preferentemente, y con un aliño senci-llo de aceite de oliva prensado en frío.
Las plantas aromáticas como el perejil, ajo, tomillo, laurel, estragón, romero, sal-via, cominos, azafrán, albahaca, vainilla, clavo, nuez moscada, canela etc. Todas ellas ejercen una importante acción sobre las glándulas salivares, el estómago, el páncreas y el hígado.
Ensaladas crudas de pepinos con lechuga, aguacate con hojas verdes tiernas, col con pasas de uva y nueces, zanahorias, con apio etc.
Verduras cocidas preferentemente al vapor, y aliñadas con hierbas aromáticas y aceite de oliva de calidad.
Caldos vegetarianos o sopas de arroz integral. (crema de avena integral)
Todos los germinados, ya que contienen gran cantidad de vitaminas y nutrientes.
Alimentos NO RECOMENDADOS
Judias, lentejas y castañas, porque son difíciles de asimilar y favorecen la acidifi-cación.
Frutas contraindicadas: uva y plátano, sandía etc. en general los frutos muy dul-ces.
Harinas blancas
Cereales refinados
ZUMOTERAPIA
Varias combinaciones de zumos de bajo contenido en carbohidratos se han encontrado útiles, especialmente para el tipo de diabetes que se inicia en la edad adulta.
Uno de los mejores:
5 coles de Bruselas: 275 g de judías. Las judías verdes en zumo estimulan la producción de insulina.
7 rábanos picantes (rayados); el zumo de 2 limones: 275 ml de agua.
También se pueden probar:
3 zanahorias; 6/7 hojas de espinacas.
3 zanahorias; 1 trozo de apio; perejil
½ lechuga; 200 g de habichuelas; 4 coles de Bruselas.
3 zanahorias; 6/7 hojas de espinacas.
3 zanahorias; 1 trozo de apio; perejil
½ lechuga; 200 g de habichuelas; 4 coles de Bruselas.
Así
como:
zumo de judías verdes (con la vaina), zumo de espinacas, zumo de manzana, zumo de zanahoria y espinaca, zumo de cebollas.
OTROS TRATAMIENTOS
El ejercicio es un factor a tener en cuenta para prevenir la diabetes, tanto la insuli-nodependiente como la no dependiente. Hacer ejercicio controlado.
Técnicas de relajación como el yoga son ideales para mejorar los niveles de energía, que con frecuencia, pueden ser más bajos de lo normal en los diabéticos.
Aromaterapia.- Un remedio que supuestamente ayuda a regular la actividad pancreática consiste en agregar al agua de baño una mezcla de seis a ocho gotas de cada uno de los siguientes aceites esenciales: alcanfor, eucalipto, geranio, enebro, limón y romero. Se cree también que a algunas personas les beneficia un masaje en la espal-da con cuatro gotas de esta mezcla diluidas en una cucharadita de vehículo de aceite.
PRODUCTOS RECOMENDADOS
zumo de judías verdes (con la vaina), zumo de espinacas, zumo de manzana, zumo de zanahoria y espinaca, zumo de cebollas.
OTROS TRATAMIENTOS
El ejercicio es un factor a tener en cuenta para prevenir la diabetes, tanto la insuli-nodependiente como la no dependiente. Hacer ejercicio controlado.
Técnicas de relajación como el yoga son ideales para mejorar los niveles de energía, que con frecuencia, pueden ser más bajos de lo normal en los diabéticos.
Aromaterapia.- Un remedio que supuestamente ayuda a regular la actividad pancreática consiste en agregar al agua de baño una mezcla de seis a ocho gotas de cada uno de los siguientes aceites esenciales: alcanfor, eucalipto, geranio, enebro, limón y romero. Se cree también que a algunas personas les beneficia un masaje en la espal-da con cuatro gotas de esta mezcla diluidas en una cucharadita de vehículo de aceite.
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