miércoles, 18 de noviembre de 2015

PROBLEMAS CIRCULATORIOS

El mayor porcentaje de muertes continúa produciéndose por alteraciones relacionadas con el aparato circulatorio, seguidas por los accidentes de tráfico. Sabemos que las causas de estas muertes van unidas inexorablemente a dos factores de salud en los que menos se invierte en el ámbito sanitario, que son el medio ambiente y el modo de vida. Así tenemos muchos ancianos y niños tumbados ante el televisor, comiendo alimentos desvitalizados o fumando por rutina, llevando de este modo un estilo de vida sedentario.
Los trastornos circulatorios más frecuentes son: hipertensión, hipotensión, trombosis, úlcera venosas, eneurisma, flebitis, varices, embolia.

La influencia del entorno

El sistema circulatorio, compuesto por el corazón como bomba impulsora, las arterias y las venas, se ocupa de captar el oxígenos de los pulmones y llevarlo a todas nuestras células y, al mismo tiempo, recoger allí las sustancias de desecho para, a través de pulmones, riñón, piel e intestino, devolverla al medio que nos rodea. Cumple por tanto la función de cohesionar todo el organismo, de irrigarlo y de llevarle la energía que necesita, no sólo el oxígeno, sino también otros tipos de energía pues incluso los puntos de acupuntura han sido relacionados con puntos anatómicos unidos a pequeños capilares de la piel.

Podemos decir que la energía de la naturaleza es nuestra energía y el principio básico de vida y de salud es que circule armoniosamente. Por ello cuando contaminamos el aire y el agua de los ríos, o eliminamos sus cauces, introducimos cambios ambientales en el entorno pensando que no nos afectan directamente, pero al tratar mal el medio, éste se vuelve como un bumerang sobre nosotros mismos.

Vivir de forma saludable

Muchos de los trastornos y enfermedades que afectan al sistema circulatorio, como la tensión arterial alta, el aumento del colesterol, la arteriosclerosis, las varices, las hemorroides y sus complicaciones, etc., mejoran y se modifican en función del medio ambiente y los hábitos de las personas. Diversos factores influyen: la alimentación, el ejercicio, los baños, la relajación y el control de estrés, la supresión del tabaco y de las sustancias o bebidas tóxicas, si todos ellos se plantean unidos y apuntan hacia un estilo de vida saludable las ventajas a nivel circulatorio son notables

Factores que intervienen en los trastornos del sistema circulatorio.
1º Estilo de vida incorrecto: sedentarismo, tabaco, alcohol, tacones altos, prendas ajustadas, estrés, alimentación incorrecta.
2º Sobrepeso: el exceso de peso le exige un sobreesfuerzo a la circulación y, a la vez, dificulta el retorno venoso.
3º Estreñimiento: el intestino ocupado ejerce una compresión sobre las venas del abdomen que repercute de forma negativa obstaculizando la circulación de la sangre.
4º Desequilibrios hormonales: durante la pubertad o el embarazo, en la menopausia, o cuando se toman anticonceptivos, los niveles de estrógenos y de progesterona provocan alteraciones que pueden minar la elasticidad de las paredes venosas y causar retención de líquido.
5º Factores congénitos: una laxitud constitucional del tejido conectivo puede reflejarse sobre la tonicidad de los vasos sanguíneos, por lo que cuando hay antecedentes familiares hay que cuidar de forma especial la circulación.

RECOMENDACIONES

Consejos a nivel preventivo
1º Hacer Movimiento: el andar, caminar, correr y movilizar el cuerpo todos los días.
2º Consumir productos de origen vegetal y reducir al máximo los de origen animal y sus derivados. Y cuidar la flora intestinal tomando alimentos ricos en fermentos beneficiosos.
3º Respirar aire puro y limpio, libre de gases contaminantes o humo de tabaco.
4º Tomar fruta fresca y abundantes zumos, restringiendo las bebidas alcohólicas.
5º Adaptarse al medio: utilizar lo menos posible la calefacción y el aire acondicionado; en invierno, caminar al aire libre, y en verano, aprovechar el calor para sudar.
6º Disminuir el estrés, y olvidar las prisas, aprende a disfrutar de la tensión y de la relajación.
7º Visualizarse con fluidez y energía y con un corazón fuerte. Meditación.
8º Disfrutar de la alegría y aprovechar todas las oportunidades de la vida para sonreír o, si es oportuno, ríete a carcajada limpia. No reprimas tus emociones.

Otros hábitos saludables:
No cruzar las piernas para evitar el estancamiento venoso, mejor es apoyarlas sobre una tarima.
Dormir con las piernas elevadas unos 10 cm respecto al corazón.
Practicar ejercicio físico. Favorece la circulación. La contracción muscular provocada por la marcha hace que se envíe al corazón 1/3 de la sangre venosa contenida en las extremidades inferiores. El ejercicio físico más recomendable para mejorar los problemas de circulación es un ejercicio aeróbico de baja o moderada intensidad y de larga duración (mínimo 30 minutos) y realizado con una frecuencia de un mínimo de tres veces por semana (aunque hacer un ejercicio de poca intensidad a diario e incluso dividido en 2 – 3 veces al día es más efectivo y recomendable). Los tipos de ejercicio más recomendables son: caminar, montar en bicicleta, nadar, bailar o subir escaleras.
Disfrutar con baños e inmersiones. Tonifican el sistema circulatorio.
No estar demasiado tiempo de pie o sentado
Evitar el calor en las piernas cuando se esté en la playa.
No utilizar prendas estrechas que impidan la buena circulación de las piernas, ni calzar zapatos con mucho tacón.
Hacer unos minutos de gimnasia por la mañana en la cama.
Tomar un baño de pies con agua fría y sales de baño
Poner las piernas en alto cuando los tobillos estén hinchados y se sienta pesadez.
Hacer una pausa de vez en cuando en el trabajo para cambiar de posición o ejercitar los músculos.
Es preferible la ducha al baño, para evitar la pesadez de piernas se debe alternan ducha caliente con ducha fría. Terminar siempre la ducha con agua fría sobre las piernas en dirección ascendente (de los pies a las ingles).

FITOTERAPIA

Las plantas con acción venosa se emplean tanto en medicina naturista como en medicina ortodoxa, motivo por el que destacan entre las más estudiadas. En el tratamiento y la prevención de los síntomas de la insuficiencia venosa, la duración de dicha terapia con extractos naturales variará en función de la problemática en sí. Por ejemplo, en el caso de varices (uno de los trastornos más comunes, junto a los problemas derivados de la hinchazón de las piernas), el tratamiento debe ser prolongado, ya que se trata de un trastorno crónico. Contrariamente, las hemorroides precisarán una acción efectiva a corto plazo.

Entre las plantas medicinales más utilizadas en estos casos destacan las que tienen una actividad tónica venosa y protectora capilar. Plantas como el castaño de indias, el espino blanco o el ginkgo biloba actúan sobre las paredes vasculares ejerciendo un efecto regenerador, favorecen una circulación más fluida y mejoran el retorno venoso.

Otras plantas que cumplen las mismas funciones son el grosellero negro, la vid roja, el rusco, la bolsa de pastor, el arándano, la hidrastis, la hamamelis y la vara de oro entre otras. Todas ellas se indican para aliviar la inflamación o la dilatación venosa, así como en otros problemas derivados de una deficiencia circulatoria de las funciones normales de este sistema. La vid roja, retama, olivo, espino blanco, muérdago, mirtilo (o arándano), rutina, vara de oro actúan sobre la permeabilidad capilar, aumentando el tono de la pared vascular y reactivando el retorno venoso. Algunas de ellas contienen también flavonoides de comprobadas propiedades antioxidantes y vascularizantes que vuelven más dinámica la microcirculación de los vasos sanguíneos y linfáticos.

Las propiedades tónicas y reguladoras de algunas plantas medicinales benefician la salud del corazón y el sistema circulatorio. Se aconseja tomar dos o tres veces al día una tisana combinada.

Las plantas más usadas:

GINKGO BILOBA.- Las hojas del Ginkgo mejoran la circulación sanguínea, porque fluidifican moderadamente la viscosidad de la sangre y además tonifican arterias y venas, especialmente las del área cerebral. Estimula la microcirculación. Protege las venas y los capilares, reduce la permeabilidad, reestructura la fibra de colágeno y combate la formación de los radicales libres. Además por su contenido en bioflavonoides que mejoran la circulación de retorno y la permeabilidad de los vasos, el ginkgo biloba resulta idóneo ante la aparición de venitas visibles y rotas que son la expresión de una insuficiencia venosa profunda. Es especialmente útil para la falta de riego sanguíneo en el cerebro de los ancianos. El Ginkgo se recomienda en caso de varices, hemorroides, y para regular el tono e intensidad de los vasos sanguíneos, aumentar la circulación a las extremidades y solventar los problemas criculatorios del cerebro, que pueden causar pérdida de memoria, alteraciones del equilibrio y vértigos. Es útil para personas mayores con un déficit circulatorio global. Se usan las hojas, en forma de polvo, extractos o tinturas.
Infusión.- 40-60 gr. de hojas por litro de agua, tres veces al día.
Extracto fluido: 30 gotas.
Cápsulas y extractos secos: 1-6 comprimidos, en 2-3 tomas diarias.

CASTAÑO DE INDIAS (Aesculus hippocastanum).- En el principio amargo de la castaña de Indias se han hallado saponósidos, sustancias que poseen una intensa acción vascular. Por ello, esta planta es muy eficaz en el tratamiento de las varices y las hemorroides, debido a su efecto protector sobre las paredes vasculares, ya que tiene una acción antiedematosa y antiexudativa que se produce, como máximo, media hora después de ingerirlo.
Los preparados de castaño de Indias también se recomiendan en el tratamiento de flebitis y tromboflevitis. Aunque la parte más medicinal de la planta es la castaña, también se pueden utilizar las flores, las hojas y la corteza.
Formas de uso:
A causa de su intenso sabor amargo, no se acostumbra a tomar en forma de tisana o polvo.
Cápsulas y extractos secos: de 2 a 4 comprimidos al día.
Infusión: 1-2 cucharaditas del fruto seco, tres veces al día.
Tintura: 1-4 ml. Tres veces al día.
Pueden aparecer efectos secundarios si se toman dosis de ocho a diez veces superiores a las descritas.

ESPINO ALBAR (Crataegus oxyacantha).- El espino albal actúa regulando la actividad cardiaca, ya que provoca una vasodilatación coronaria que favorece la oxigenación del miocardio. Con esto se consigue disminuir la tensión arterial de forma moderada pero duradera. El espino albar puede mejorar el flujo sanguíneo de la arteria coronaria y es beneficioso para el paro cardiaco congestivo. Sus propiedades antiinflamatorias evitan las obstrucciones vasculares y disminuyen la coagulabilidad sanguínea. También tiene propiedades diuréticas y sedantes.
Forma de uso:
Infusión: 2 cucharaditas de bayas tres veces al día, durante un largo periodo de tiempo.
Tintura: 2-4 ml. tres veces al día.

La retama es un tónico cardiaco, que aumenta la fuerza contráctil del corazón. Las sustancias que tienen esta acción se concentran en el tallo.
El olivo: la decocción de sus hojas disminuye la tensión arterial y el colesterol.
El espino blanco aumenta el riego sanguíneo de las coronarias y es un vasodilatador general. Su efecto regulador sobre la tensión arterial y su acción cardiotónica lo convierten en un aliado del corazón. Se toma en infusión.
Los estigmas de maíz, la cola de caballo y el muérdago (en maceración) disminuyen la tensión arterial.
El rusco, el castaño de indias y el ginkgo biloba son buenos tónicos venosos y éste último ejerce, además, una acción vasodilatadora.
El meliloto actúa como anticoagulante y ayuda a prevenir la formación de trombos.
El ajo es vasodilatador, disminuye la tensión arterial, evita la formación de trombos y disminuye el colesterol. Se debe tomar preferentemente crudo.
El arándano aumenta la resistencia muscular y es un vasodilatador de los pequeños capilares. Aporta elasticidad y flexibilidad a la pared de las venas.
Ginkgo biloba, hamamelis y rusco: Reducen la pesadez de piernas
Hamamelis: Estimula el retorno venoso. Planta rica en taninos y flavonoides, es un potente vasoconstrictor que protege la microcirculación.
Centella asiática y castaño de indias: descongestiona y reduce la hinchazón
Hojas de frambueso, estigmas de maíz, gayuba y cola de caballo, actúan contra la hinchazón y retención de líquidos.


MINERALES Y VITAMINAS

La Vitamina C, es un buen aliado para disminuir la fragilidad capilar y los hematomas que ésta produce.
La vitamina K (alfalfa germinada o en comprimidos) como antihemorrágica.

DIETETICA

Es muy importante comer diariamente alimentos ricos en antioxidantes, como semillas, frutas y verduras crudas. Estas sustancias evitan que el colesterol se oxide – que es lo que hace que se deposite en las arterias –. Pero es importante resaltar que su acción beneficiosa es más completa y eficiente cuando se utiliza el alimento entero y, probablemente, su efecto se deba a la interacción de varias sustancias fitoquímicas.

Alimentos que favorecen la circulación:

Alimentos ricos en fibra: frutas como la naranja o el kiwi, verduras, legumbres, cereales integrales, pasta, pan y arroz integral ayudan a regular el tránsito intestinal y a evitar el estreñimiento, un problema que acentúa las molestias provocadas por la insuficiencia venosa.
Frutas ricas en vitamina C: cítricos, fresas, kiwis y otros alimentos como pimientos crudos, hinojo, patata, perejil... son my ricos en vitamina C, necesaria para la formación del colágeno y con una importante función sobre las paredes de los vasos sanguíneos, en la reconstrucción tisular y conectiva de las venas.
Arandanos: ejercen su acción sobre las paredes de los pequeños vasos sanguíneos (capilares sanguíneos), aumentando su resistencia y aportando elasticidad y flexibilidad a la pared de las venas, por lo que resultan un excelente tonificante de la circulación venosa.
Ajos y cebollas: ideales para fluidificar la sangre. El ajo regula el metabolismo de las grasas. Uno o dos dientes de ajo frescos al día reducen en un 10% la tasa de colesterol LDL (o malo) y aumentan el “bueno”. La cebolla es diurética, evita la formación de trombos y disminuye la tensión arterial.
Mirtilo, cítricos, ciruelas, cerezas: aseguran unos capilares tónicos y fuertes. El mirtilo tiene una acción reconstructora, estabilizante y protectora de los vasos sanguíneos porque es muy rico en bioflavonoides, sustancias que estimulan la producción de mucopolisacáridos, componentes fundamentales del tejido capilar.
Piña: es una fruta muy diurética, excelente para contrarrestar el estancamiento de líquidos. Contiene bromelina, una enzima de propiedades antiedematosas. Además, al ser rica en fibra, regula el tránsito intestinal.
La uva posee potentes antioxidantes que bajan el colesterol; mejora la vasodilatación arterial y reduce la agregabilidad plaquetaria, lo que impide la formación de trombos o coágulos. La podemos tomarfresca, en forma de mosto, pasas...
Nueces: son el fruto seco más saludable por la composición de sus grasas. Las investigaciones del D. Juan Sabotee de la Universidad de Lima (California) han demostrado de que el consumo diario de 80 g de nueces reducen el colesterol LDL (o colesterol malo) un 16%. De hecho, 5 nueces al día (25 gr) bastan para disminuir el riesgo de enfermedad coronaria.
Grasas sanas.- Hay que elegir grasas de origen vegetal o no saturadas. El aceite de oliva, los frutos secos y el aguacate son algunas buenas fuentes.
Legumbres.- su alto contenido en fibra ayuda a prevenir la arteriosclerosis.
Alimentos ricos en potasio: que ayuda a regular la tensión arterial y disminuye el colesterol. Son buenas fuentes: plátano, calabaza, pera y aguacate.
Pectina.- esta sustancia, presente en la piel de algunas frutas, como la manzana, contribuye a reducir el colesterol

Así mismo, conviene reducir al máximo en la dieta:
Alimentos grasos y refinados: las carnes, los quesos curados, el huevo, las proteínas y grasas de origen animal, los fritos, el azúcar blanco, la sal y la repostería industrial. Las bebidas que llevan alcohol, entre ellas el vino y la cerveza, perjudican la circulación arterial y al corazón, aunque llevan factores protectores al igual que la uva fresca. Este hecho se debe a que el alcohol tiene un efecto directo y tóxico sobre el músculo cardiaco. La tendencia a beber alcohol está relacionada con cirrosis, pancreatitis, síndrome alcohólico fetal, hipertensión, miocardiopatías, arritmias, mayor riesgo de hemorragias cerebrales y accidentes.
Platos demasiado elaborados que sobrecarguen el hígado. Mejor optar por cocciones sencillas.
Alimentos con exceso de calorías, ya que el sobrepeso empeora la circulación periférica y daña las paredes venosas más frágiles.
Café: mejor sustituirlo por infusiones con efecto desintoxicante, drenante y depurativo.

OTRAS TERAPIAS

Par biomagnético
Masaje ayurvédico

El ejercicio a base de correr o moverse para entrar en calor y sudar, pasándolo bien durante media hora, 3 o 4 veces a la semana, aumenta la potencia del corazón, es vasodilatador y produce una sustancia anticoagulante – llamada tejido palasminogeno activado -, disminuye el colesterol y la tensión arterial, así como el exceso de peso. Por eso, la práctica regular del ejercicio físico ayuda a prevenir y mejorar los problemas circulatorios. Incluso en la claudicación intermitente. Un trastorno que obliga a las personas a pararse cuando han andado unos metros ya que sus músculos no reciben suficiente oxígeno por tener obstrucción en las arterias (lo que produce dolor, que se calma al descansar) sigue siendo válida la receta de seguir caminando.

Practicar diariamente alguna técnica sencilla de relajación para evitar el exceso de estrés: yoga, sofrología, la meditación y la visualización. Los ejercicios de yoga combinan la concentración, la relajación, la respiración y la mejora de la flexibilidad, y ayudan a controlar y revertir los procesos crónicos que afecten al aparato circulatorio.

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HIPERCOLESTEROLEMIA

El colesterol es una sustancia necesaria para el buen funcionamiento de las membranas celulares, así como para la producción de hormonas esteroideas y vitamina D, entre otras funciones. El colesterol es un componente principal de las sales biliares y se excreta formando la bilis por la vesícula biliar. En la mayoría de los casos una alta tasa de colesterol en la sangre podría ser debida a una insuficiencia biliar. El colesterol se combina en la sangre con ácidos grasos saturados y con calcio iónico, produciendo acumulaciones que se fijan en las paredes de las arterias y que se conocen con el nombre de ateromas. Estos ateromas son responsables directos o indirectos de múltiples patologías.
La hipercolesterolemia es un exceso de colesterol en sangre. Un nivel de colesterol alto es técnicamente un indicador, no un síntoma. 
Es importante tener en cuenta que:
1º El 80 % del colesterol de nuestros tejidos es fabricado por el cuerpo (a partir de grasas, proteínas y ciertos tipos de carbohidratos) y sólo el 20% entra en el cuerpo ya preparado con los alimentos.
2º El aumento de colesterol en la sangre es generalmente el resultado de un aumento en la síntesis dentro del cuerpo, no de pequeños aumentos en la ingestión de colesterol en la dieta.
3º El colesterol es una sustancia esencial para el cuerpo, y no algo malo o negativo. Es un componente vital de las paredes de todas las células del cuerpo y el precursor de las hormonas adrenales esteroides, que regulan desde el metabolismo de los huesos y de la glucosa hasta la inflamación y las respuestas inmunes.
A partir de aquí, resulta evidente que la naturaleza ha querido que tengamos un aporte generoso de colesterol. Sólo cuando lo tenemos en cantidades excesivas el cuerpo tiene problemas para deshacerse de él. De modo que es importante no tener una actitud antagonista hacia él. Nosotros somos colesterol.
Otro concepto necesario para comprender la cuestión del colesterol es el de que existen varios tipos, dependiendo de cómo se halla unido a ciertas grasas y proteínas. Es algo complicado, de modo que, para ponerlo fácil, sólo tenemos que conocer el colesterol HDL y el LDL, que conjuntamente constituyen la mayor parte de nuestro colesterol.
El colesterol HDL (lipoproteina de alta densidad), representa un tercio del total. Tiene un efecto de protección contra la formación de las placas que pueden invadir los vasos sanguíneos y bloquear el flujo de sangre. Es importante observar la desproporción entre el colesterol total y el colesterol HDL. El riesgo medio de enfermedad coronaria está correlacionado con una proporción de 5:1 de modo que es importante tener una proporción mejor. Por ejemplo, si el colesterol total es 200 y el colesterol HDL es 50, esto nos da una proporción de 4:1, que es mejor que la media.
El colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) estimula la formación de placas en los vasos sanguíneos, de modo que cuanto menor sea su nivel de LDL en relación con el total, mejor. Uno de los procesos que hacen que el colesterol LDL promueva la formación de placas en los vasos sanguíneos es el de la oxidación. El uso de antioxidantes en la dieta y en forma de suplementos ayuda a contrarrestar este proceso y protege a los vasos sanguíneos.
Así pues, si bien hay cosas específicas que podemos hacer, principalmente a través de la alimentación, para influir en el nivel de colesterol en la sangre, es aún más importante promover y mantener nuestro equilibrio como seres, para que nuestras células produzcan la cantidad correcta del tipo adecuado de colesterol.
El colesterol elevado por sí solo no entraña peligro; el factor más importante es la cantidad de HDL protectoras. El colesterol sólo debe considerarse peligroso cuando confluyen otros factores, como eficiencias en ciertas vitaminas, minerales y aminoácidos.
El colesterol y otros lípidos no se tan peligrosos como se pregona. El problema real radica en las deficiencias y en otros factores perjudiciales para los vasos sanguíneos, que se intensifican con un nivel elevado de LDL.

Grupos de mayor riesgo cardiovascular:
Los fumadores.- El tabaquismo se asocia con fenómenos isquémicos agudos, probablemente porque su mecanismo de acción sea la trombosis sobreañadida y el vaso espasmo, y se sabe que favorece la formación de arterosclerosis.
Hipertensos.- La hipertensión arterial es un importante factor de riesgo para la enfermedad coronaria, la insuficiencia cardiaca, la enfermedad cerebrovascular, e incluso la insuficiencia renal. Cerca del 40% de hipertensos tienen una colesterolemia superior a 240 ml/dl. Así, el riesgo de enfermedad cardiovascular y de insuficiencia cardiaca se reduce de manera considerable con el tratamiento antihipertensivo.
Diabéticos.- La diabetes conlleva un elevado riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular.

Consecuencias del exceso de colesterol LDL:
Angiopatías
Cardiopatía isquémica. (angina de pecho, infarto de miocardio)
Enfermedades cerebro vasculares.
Aterosclerosis

RECOMENDACIONES

Hacer ejercicio con frecuencia.- El ejercicio es una parte de la ecuación que ayuda a mantener el cuerpo en equilibrio. Específicamente se ha demostrado que la práctica de ejercicio baja el nivel de colesterol LDL y sube el colesterol HDL. Caminar a paso ligero con regularidad (durante al menos media hora tres o cuatro veces por semana) reduce los niveles de LDL y eleva los de HDL.
La práctica regular del ejercicio físico es, junto a la alimentación, otra forma de “luchar” contra los índices elevador de colesterol “malo” en el cuerpo. Además tiene efectos positivos sobre el peso corporal, la presión arterial, los lípidos plasmáticos y la sensibilidad a la insulina, lo que explica que pueda prevenir el desarrollo de episodios coronarios. Si no practicamos un deporte con regularidad podemos optar por: subir las escaleras a píe en vez de tomar el ascensor, ir al trabajo a pie, aparcar a cierta distancia del lugar donde queremos ir, dar paseos. Además es recomendable la práctica de la natación, el footing o ir en bicicleta, deportes que implicar un esfuerzo cardiorespiratorio moderado y que se deben realizar con intensidad, cantidad y frecuencia. Andar rápido durante una hora (unos 5 Km) por ejemplo, equivale a quemar unas 400 Kcal. Las clases de aeróbic, baile o bien alguna otra actividad que requiera movimiento continuo de los brazos y las piernas para incrementar las pulsaciones y así aumentar los niveles de HDL:
Meditación.- Se ha demostrado que la meditación trascendental baja el nivel de colesterol cuando se practica regularmente durante varios meses. El estado de excitación que provoca el estrés dificulta al cuerpo la tarea de mantener unos niveles saludables de colesterol. Por lo tanto, es beneficioso practicar la relajación y técnicas para tratar el mal humor.
Controlar la tensión arterial.
No fumar (pues daña los vasos sanguíneos) y evitar la cafeína, el estrés, los anticonceptivos orales, el azúcar refinado, los contaminantes y los aditivos.
Tomar cantidades adecuadas de agua cada día. Si una persona está deshidratada, el organismo creará más colesterol para proteger a las células y evitar que pierdan el agua.
Revisar la tiroides. Las mujeres sufren cinco veces más hipotiroidismo que los hombres, y un 20% de ellas es mayor de 60 años. Si no se revisa regularmente, puede aumentar los niveles de colesterol.
Evitar el aumento de la actividad del hígado ocasionado por la ingestión de tóxicos o por un exceso de estrés (el hígado debe trabajar más para procesar el exceso de adrenalina). Cuanto más rápido trabaja el hígado, más colesterol produce.

FITOTERAPIA

Harpagofito.- Ayuda a hacer descender el colesterol en sangre (en comprimidos).
Olivo.- El Aceite (de oliva) ayuda al metabolismo de las grasas.
Zarzaparrilla.- Ayuda al exceso de colesterol.
Alcachofera.- Colerética. Ayuda a bajar el colesterol en sangre. Se recomienda el uso de esta planta como prevención de la arteriosclerosis, ya que posee la propiedad de disminuir los niveles de colesterol plasmático. Su acción se atribuye a su principio amargo cinarina y al ácido cafeico y clorogénico.
Abedul.- Las hojas poseen una acción diurética e hipocolesterlemiante que ayudan a bajar el colesteroll, además de favorecer la eliminación de la urea y el ácido úrico.
El Ajo (600-900 mg al día) reduce el nivel total de colesterol. Se le atribuye un efecto reductor de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y una elevación de las HDL, por lo que ayuda a disminuir las cifras totales de coleterol y también los valores de triglicéridos. Además el ajo es una planta excelente para mantener una buena salud vascular, ya que posee una acción hipotensora y cardiorelajante y ayuda a disminuir la coagulación, siendo eficaz ante la formación de trombos.
Ortosifón – Te de Java.- Tiene una potente función como hipocolesterolemiante y colerético, así como una acción diurética, que favorece principalmente la eliminación de ácido úrico, urea y cloruros. Se emplean las hojas, las sumidades floridas y las partes aéreas en general.
Alfalfa.- Disminuye los niveles elevados de colesterol gracias a su acción a nivel del páncreas. Es muy útil en tratamiento de las dislipemias en general y la arteriosclerosis.
Vellosina. – Reduce el colesterol y evita la formación de arteriosclerosis.
Berenjena.- Esta planta se ha empleado tradicionalmente para combatir el colesterol y prevenir la arteriosclerosis. Tanto los frutos, como la decocción (preferiblemete tomada en ayunas) y el agua de la maceración del fruto (durante una noche aproximadamente) poseen efectos hipocelesterolemiantes.
La sesamina de la semilla de sésamo reduce el nivel total de colesterol.
El amla (grosella índica) reduce el nivel total de colesterol y el de LDL. 

SUPLEMENTOS DIETETICOS

Lecitina de soja.- Por su gran riqueza en fosfolípidos, ayuda a emulsionar las grasas y les permite pasar por las paredes arteriales, impidiendo de este modo que obstruyan las arterias y limiten el flujo de sangre. Es una sustancia básica para el control del colesterol y la prevención de enfermedades cardiovasculares. Loa fosfolípidos que contiene contribuyen activamente a disminuir los niveles de triglicéridos y de colesterol malo (LDL), manteniendo o incrementando los niveles de colesterol bueno.
Nuestro organismo produce un emulsionante natural que contribuye en la fabricación del HDL: la lecitina, un fosfolípido, que aparece gracias a nutrientes como las vitaminas del grupo B, el fósforo, el magnesio y los ácidos grasos poliinsaturados. La lecitina de soja es la más eficaz contra el colesterol y su ingesta puede reducirlo en un 5% y un 10%.
Fibra.- La fibra soluble tiene un potente efecto reductor del nivel de colesterol, porque. En los intestinos, forma una masa gelatinosa que envuelve el colesterol y favorece su eliminación. La fibra se encuentra en muchos alimentos: cereales integrales (salvado de trigo, centeno, cebada, avena y arroz integral), las frutas (pera, manzana, cerezas, ciruelas, piña, plátano, fresas...), las verduras (col, calabacín, espinacas, guisantes, espárragos...) y las legumbres (lentejas, judías, garbanzos, alubias).
Germen de trigo.- El germen de trigo en copos aporta vitamina E, un antioxidante que protege el endotelio vascular donde se forma la placa de ateroma. Se puede tomar varias cucharadas soperas al día de germen en zumos o ensaladas.
Aceite de pescado.- El aceite de pescado de mar – caballa, bacalao, salmón y arenque- contiene una grasa poliinsaturada llamada ácido eicosapentaenoico (EPA), que mejora significativamente la relación HDL/LDL y reduce el nivel de colesterol total.
Salvado de avena.- El salvado de avena reduce el nivel de colesterol en la sangre hasta en un 10 %. Puede incorporarse a la dieta progresivamente.
Levadura de cerveza.
Aceite de borraja y onagra
Shii-ta-ke.
Una opción más simple es tomar cápsulas de ajo (15 mg/Kg de peso por día, fraccionados con las tres comidas.
Té verde (una cápsula al día) tiene un poderoso efecto como reductor del colesterol. Para obtener los mismos beneficios se tendría que tomar entre q0 y 20 tazas de té verde al día.

VITAMINAS Y MINERALES

La niacina.(también llamada vitamina B3 o ácido nicotinico).- Reduce el nivel total de colesterol porque produce un incremento de las lipoproteínas de alta densidad (HDL o colesterol bueno). Para que sea eficaz, se recomienda tomarla en dosis de un gramo y medio diario. La niacina tiene algunos efectos secundarios, como sensación de calor y sofoco, y repercusiones sobre el hígado por lo que es aconsejable, consultar con un especialista antes de su ingesta.
Vitamina E.- Esta vitamina, uno de los mayores antioxidantes, reduce el nivel de colesterol malo (LDL). Se encuentra en una amplia variedad de semillas, frutos secos (avellanas, almendras...) aceites (de oliva, de germen de trigo, de girasoll, de maíz...), cereales integrales, verduras, la soja y los huevos. La vitamina E es soluble en la grasa por lo que se absorbe mejor si se toma durante las comidas. Con 400 UI al día se puede prevenir la oxidación del colesterol LDL.
Vitamina C.- Se calcula que a un nivel entre los 120 mg y 500 mg al día de esta vitamina mejora el nivel de colesterol HDL y baja el colesterol total. Puesto que vuestro cuerpo no la produce, debemos obtenerla de alimentos o suplementos. Las frutas (cítricos, fresas), los frutos secos y las verduras son especialmente ricos en esta vitamina. Es recomendable consumir entre 500 y 1000 mg a lo largo del día en varias dosis para rebajar el colesterol LDL.
La vitamina B6 reduce el colesterol LDL
Si se tienen niveles elevados de colesterol y su reducción en la dieta ha sido ineficaz para bajarlos, tomar los siguientes suplementos (cantidades indicadas por Kg de peso) distribuidos en las tres comidas diarias: vitamina C, 70 mg; vitamina B3 (niacina), 1,5 mg; vitamina E, 10 UI; cobre, 30 mg; magnesio, 7 mg; cromo, 3 mg; L.carnitina, 10 mg y N-acetilcisteina, 17 mg.
El cobre sube el colesterol HDL y reduce el LDL
El magnesio reduce el nivel total de colesterol de la LDL, y sube el de HDL.
Cromo.- Actúa en el metabolismo de los lípidos (baja el colesterol en sangre). En sinergia con vitamina B3, Mineral Zn, Aminoácidos. Se encuentra en leche, huevo, pollo, vísceras (hígado), mariscos, guisantes, setas, cereales, algas, germen de cereales, levadura de cerveza.
Germanio.- Disminuye la tasa del colesterol. Se encuentra en hígado de pescado + raíces, cereales, algas, bambú, ginseng, eleuterococo, aloe.

DIETETICA

Un buen programa de nutrición es de vital importancia para mantener un equilibrio que promueva unos niveles óptimos de colesterol total y de otras sustancias del cuerpo. Uno de los aspectos más conocidos en cuanto a la prevención del colesterol es el seguimiento de una dieta equilibrada y pobre en grasas saturadas.

Limitar en consumo de grasas saturadas y aumentando la proporción de cereales, frutas y verduras frescas.

Grasas saturadas: aumentan los niveles de colesterol malo y de colesterol total. La mayor parte son de origen animal.
Grasas monoinsaturadas: se encuentran en el aceite de oliva y son las mejores aliadas de nuestro sistema cardiovascular, ya que aumentan índices de colesterol bueno (HDL). Se componen básicamente de un único ácido graso monoinsaturado: el ácido oleico. Los aceites monoinsaturados (oliva, caacguete...) son los mejores porque reducen el colesterol malo y no el bueno.
Grasas poliinsaturadas: son menos estables y propensas a contribuir a la oxidación dañina en las arterias que la grasa monoinsaturada, y además, puede ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL, disminuyendo el colesterol total. Se encuentra en la mayoría de aceites vegetales y en los pescados. Los aceites poliinsaturados (maíz, girasol, soja, sésamo...) reducen ambos.
Hidrogenadas: son también saturadas. Hay que evitar consumir alimentos que contengan grasas hidrogenadas (congelados, margarinas, galletas, la mayoría de los snaks..) pues aumentan el nivel de colesterol malo y reducen los niveles de colesterol bueno.

Para cocinar las verduras de modo que resulten mucho más saludables, evitar utilizar aceite. En su lugar, cocerlas con caldo de verduras.
Se calcula que la dieta más adecuada para luchar contra este trastorno es pobre en grasas saturadas (inferior a un 10 % del aporte calórico total), así como el colesterol (menos de 300 mg/día). Si bien se puede aceptar un consumo ligeramente elevado de la grasa total, esta deberá ser insaturada, preferiblemente a partir del aporte de aceite de oliva. Se debe controlar también el número total de calorías que se ingieren para evitar el sobrepeso y limitar tanto la ingesta de alcohol como de sal, sobre todo si la presión arterial es elevada.

Seguir una dieta equilibrada ayuda a mantener un nivel de colesterol adecuado. Así, una alimentación con demasiados huesos, quesos, helados, carne, marisco o leche –endurece las arterias a causa de la grasa. Pero estos alimentos, tomados en cantidad moderada pueden ser adecuados. Así mismo, combinar alimentos ricos en colesterol con otros que no lo contienen evita que estos niveles sean demasiado elevados

Es adecuado el modelo de la dieta mediterránea basada en el consumo de legumbres, patatas, cereales (pan, pasta y arroz), abundante fruta y verdura fresca, frutos secos, aceite de oliva... sus principales aportaciones nutricionales son la abundancia de vitaminas (sobre todo antioxidantes), sales minerales, fibra, hidratos de carbono complejos y una ingesta moderada de proteínas y grasas. Las almendras crudas reducen el colesterol LDL sin reducir el saludable o HDL.

Se debe tomar fibra, especialmente de tipo soluble, pues reduce el colesterol. Se encuentra en la avena, judías, guisantes, cítricos, fresas y manzanas. Para evitar la hinchazón, se debe beber seis a ocho vasos de agua durante el día. más Rociar con linaza en grano el yogur, los cereales, las sopas, las ensaladas... la combinación de fibra soluble y ácidos grasos esenciales omega 3 ayudará a reducir el colesterol LDL.

Consumir fruta y verdura en abundancia, ya que son ricas en antioxidantes (componentes que previenen el consumo del colesterol y, por lo tanto, la oxidación y obstrucción de las arterias. Beber zumo de uva morada. Diversas investigaciones sugieren que los polífenoles que contiene son sustancias que podrían frenar la oxidación producida por el colesterol malo (LDL).

Tomar tofu y todos los alimentos y productos con soja (leche de soja, tempeh..). Los componentes de la soja, entre otras cosas, son de gran ayuda en la lucha contra el colesterol.

Por tanto la dieta anti-colesterol debe tener en cuenta:
Las grasas saturadas sólo deben representar un 8-10% de las calorías totales de la dieta.
Los lípidos deben representar un 30% o menos de calorías totales.
La cantidad de colesterol al día debe ser de 300 mg diarios.
Se deben considerar las calorías necesarias para cada persona, para mantener un peso saludable y realizar las actividades diarias necesarias.
Se ha demostrado que los huevos (hasta siete a la semana) no tienen un efecto significativo en el nivel total de colesterol: las personas sanas pueden tomarlos sin problemas. Aunque la yema contiene una cantidad considerable de colesterol, los huevos propician de hecho un aumento de las HDL. Cuando se produce la digestión en el medio ácido del estómago, el colesterol de la yema se combina con la lecitina de la clara del huevo, lo que dificulta la absorción de aquél. Por otro lado, los aguacates no contienen en realidad colesterol. Son muy ricos en grasas y no son recomendables para las personas con niveles elevados de triglicéridos o que pretendan perder peso, pero un aguacate pequeño no es tan malo como, por ejemplo, una tira de tocino.

Los aceites de pescado suben el colesterol HDL
La L-carnitina reduce el colesterol total y el LDL y sube el HDL.

Aplicar una dieta limpia, hipoproteica, rica en fibra para aumentar la eliminación de colesterol. Recomendar la no utilización de leche y huevos. No ingerir muchos hidratos de carbono, ya que somos capaces de sintetizar colesterol, a partir de ellos.

Evitar las grasas de origen animal y los alimentos fritos. Si se toma leche que sea desnatada y preferir una leche alternativa, como la de soja, almendras, avellanas, arroz... Así se conseguirá reducir la acumulación de grasas saturadas en las arterias.
Consumir abundantes cantidades de legumbres. Las judías, las lentejas y la soja reducen el nivel de colesterol.
Aumentar el consumo de cereales integrales de cultivo biológico. Además de resultar una buena fuente de ácido linoleico (es un ácido graso esencial) son ricos en fibra soluble que tiene efectos positivos para el colesterol.

Hay que reducir el consumo de los alimentos detallados a continuación, no sólo debido a su contenido en colesterol, sino también a que pueden formar radicales libres, cuyo efecto en el desarrollo de arteriosclerosis, ataques cardiacos y apoplejías es probablemente mayor.

Alimentos con un alto contenido en colesterol:

Carnes rojas (Reducir el consumo de carnes grasas, prefiriendo los pescados y carne magra).
Despojos, en especial riñones e hígado
Queso (si se desea comer queso elegir los poco grasos es decir aquellos que no contengan más de 3 gr de grasa por 25 gr de producto).
Productos lácteos (con excepción de los desnatados)
Langostinos y gambas
Cerdo.

Procurar llevar una alimentación rica en vitamina C, niacina (vitamina B3). Vitamina E y aceites esenciales omega-3 y omega-6. La ingestión de caballa, arenque, salmón o sardina 3 veces por semana asegura el aporte de cantidades adecuadas de estos aceites. Los vegetarianos quizá deberían tomar suplementos de estos aceites esenciales. En cuanto a las vitaminas, las necesidades quedan cubiertas con 3-5 raciones de fruta o verdura al día.

Alimentos a elegir y que no:

Productos lácteos:
Si: Leche descremada, yogur bajo en grasa, queso bajo en grasa (no más de un 10%), leche descremada evaporada, leche en polvo descremada.
No: Leche entera, crema batida, nata, nata líquida, algunos quesos (los duros tipo cheddar o emmental suizo y los blandos como la ricotta y todos los cremosos).

Huevos:
Si: Clara de huevo, sustitutos sin colesterol.
No: Yema de huevo.

Grasas y aceites:
Si: Aceite de oliva, maíz, sésamo y margarina con menos de 2 gr. de grasa saturada por porción.
No: Mantequilla, manteca de cerdo, grasa de tocino, coco, aceites de palma y pepitas de palma.

Pan, cereales, arroz y pasta
Si: Todo tipo de panes, cereales, pasta, arroz y galletas de arroz. Procurando que el cereal sea un grano entero (avena, maíz).
No: Pasta preparada con salsas cremosas.

Bocadillos y snacks:
Si: Galletas saladas sin grasa saturada, galletas bajas en grasa, sorbetes de fruta, gelatinas de bajo contenido graso, zumos de fruta.
No: Galletas de mantequilla, cereales con aceites saturados, bollería industrial, patatas fritas y similares, batidos de cacao y lácteos, chocolate, tortas, helados cremosos.

Carnes, aves, pescado y marisco (Máx: 170 gr/día)
Si: Pollo y pavo sin piel, carne magra con poca grasa y todo tipo de pescado (preferiblemente al horno o a la plancha).
No: Pato, hígado, riñones, trozos de carne con mucha grasa, tocino, salchichas...

Frutas y verduras:
Si: Frutas frescas, congeladas o secas, y frutas en almíbar (con moderación)
No: Coco y todos esos vegetales preparados con manteca, crema o salsa.

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DIABETES

La diabetes se produce cuando existe un exceso del nivel de azúcar en sangre, o bien cuando éste no se utiliza en la conversión de la energía para nuestras células.
Se puede decir que la obesidad (en un plazo de 10 años aumenta un 50% por cada kilo que se engorda en 12 meses) , así como antecedentes familiares, y la raza (la raza negra es más propensa) son factores que predisponen a padecer esta enfermedad .
Es un trastorno metabólico en el que existe una incapacidad para oxidar los carbohidratos, debido a un trastorno en el mecanismo normal de la insulina. Se produce un aumento anormal del índice de glucosa en sangre (hiperglucemia), detectándose también en orina (glucosuria), debido a la secreción anormal o al déficit de insulina, por parte del páncreas, en la que influyen factores hereditarios y ambientales y caracterizado en su evolución por la aparición de alteraciones metabólicas, arteriosclerosis, microangiopatías (retinopatías y nefropatías), neuropatías y cetoacidosis (por aumento del metabolismo de las grasas, lo que produce el olor a acetona del aliento)
Podemos decir que la diabetes es una enfermedad que se manifiesta por la incapacidad del cuerpo para metabolizar o usar eficazmente los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Al comer, los alimentos (especialmente carbohidratos) se convierten en glucosa, la cual es necesaria para todas las células, pe-ro la glucosa no puede penetrar en las células sin la intervención de la insulina. Y la insulina se produce en las células Beta, que están ubicadas en el extremo del páncreas. Por ejemplo, una vez digerido un trozo de pan éste se convierte en glucosa, que circula a través de la sangre para alimentar a cada célula. La glucosa estimula las células Beta del páncreas para liberar insulina. Esta insulina llega hasta cada célula y actúa como una llave que posibilita la entrada de la glucosa. Si no hay insulina, o los receptores de las células no funcionan, la glucosa no puede penetrar en las células, y la persona afectada padecerá una carencia de nutrientes.
En la destrucción del páncreas, éste deja de producir insulina. Hay dos tipos:
Diabetes tipo I.- Es la del paciente insulinodependiente, supone la destrucción paulatina del páncreas. Aparece después de una infección.
Diabetes tipo II.- Es una diabetes que se va adquiriendo, suele aparecer de una forma paulatina. Y poco a poco se va agravando, o se puede estacionar o incluso puede curarse. Suele ser propia de personas mayores, y pueden llegar a ser insulinodependientes con el tiempo.

Se debe:
Evitar el exceso de azúcares e hidratos de carbono.
Prevenir, porque una vez estropeado no podemos hacer nada. Como consecuencias o efectos secundarios pueden aparecer problemas de arterioesclerosis, insuficiencia renal, problemas oftálmicos (ceguera), y necesidad de amputación de pies (porque cualquier herida se cangrena y no cicatrizan por el exceso de azúcares en sangre. Por tanto hay que mermar la cantidad de problemas secundarios y mejorar la calidad de vida de estos pacientes de por vida.




SINTOMAS

En el primer estadio puede no haber ningún síntoma que sugiera una diabetes. No es inusual que esta afección se manifieste con una infección coincidente, que produzca síntomas como un exceso de apetito, sed y orina, en el marco de una debilidad general e incluso de pérdida de peso. Si se manifiestan estos síntomas, debe buscarse ayuda médica para descartar otras posibilidades.
Cuando los niveles de azúcar en la sangre se encuentran al límite de la normalidad conviene tomar medidas en casa. Es el momento ideal para intentar recuperar la tendencia a la normalidad y mantenerse en esos niveles.
En la categoría de pacientes más amplia, la de los que no necesitan insulina, la tendencia hacia la diabetes puede mantenerse a raya con las atenciones adecuadas. Cuando la diabetes ha estado presente durante varios años, es posible que la situación sea completamente diferente y pueden darse las conocidas complicaciones, que incluyen problemas visuales, problemas diversos de la circulación de la sangre, neuritis e insuficiencia renal. Las personas con tendencia a la diabetes tienen un buen incentivo para evitarla cuidándose bien.

Entre los síntomas más característicos:
Poliuria: aumento de la eliminación de orina;
Polidipsia (sed excesiva);
Polifagia (hambre excesiva),
Pérdida de peso
Astenia o cansancio, como signo de debilidad muscular
Glucosuria (aparición de glucosa en la orina). Si la glucosa sube más de cierto límite en sangre, el riñón es incapaz de reabsorberlo totalmente y ésta refluye hasta la orina,.
Infecciones ginecológicas y urinarias que se dan con frecuencia.
Picor corporal (“prurito”), debido a depósitos de glucosa en los tejidos
Atrofia muscular, por pérdida proteica.
Dificultad en la cicatrización de las heridas y propensión a su infección.
Lo más inconfundible es una sed insaciable y unas ganas constantes de orinar.

A lo largo de su evolución también pueden aparecer parestesias y/o dolores de piernas, trastornos de la visión (borrosidad) y mayor frecuencia de vaginitis y prurito monilias, entre otros.

ENFERMEDADES RELACIONADAS

La diabetes puede tener diversas complicaciones con el paso del tiempo, como: alteraciones en el corazón (angina de pecho, infarto de miocardio), endurecimiento de las arterias (arteriosclerosis), problemas circulatorios que afectan a pequeños vasos (microangiopatía), causando alteraciones de distintos órganos como la retina del ojo (retinopatía) cataratas y enfermedades renales (nefropatía). Sin embargo, la mayoría de los diabéticos aprenden a vivir sin demasiados problemas con su padecimiento, que es incurable. No se sabe con certeza cuál es la causa de la insuficiencia insulínica, algunas personas consideran que es un trastorno hereditario, mientras que otros piensan que son por enfermedades virales.

COMPLICACIONES AGUDAS
Hipoglucemias (descenso de glucosa en sangre).- Son frecuentes en diabéticos insulino-dependientes que omiten una comida o efectúan un ejercicio físico desmesurado o inusual, aplicándose la misma dosis de insulina.
La hipoglucemia es más llamativa y peligrosa que la hiperglucemia, puesto que el cerebro necesita azúcar para su sustrato energético. Sus síntomas son sudoraciones, temblores, taquicardias, ansiedad, hambre y alteraciones del funcionamiento cerebral que pueden ir desde los mareos, confusión e irritabilidad hasta convulsiones y pérdida del conocimiento. Este proceso es peligroso y como tal, se de-be actuar adecuadamente, administrando enseguida alimentos o bebidas azucaradas.
Cetocianosis diabética.- Suele ser una complicación de la diabetes insulino-dependiente y se produce en casos de suspensión del tratamiento o de estrés físico (infecciones, cirugía, infarto) o emocional. En tales casos aumenta la concentración de la hormona contraria a la insulina (glucagón), produciéndose un aumento de la glucosa y un estímulo en la degeneración de las grasas para producir energía, con el consiguiente aumento de sus metabolitos (acetona) y desencadenando una acidosis metabólica. Sus síntomas son: pérdida del apetito, náuseas, vómitos, aumento de la eliminación urinaria, sed intensa y dolor abdominal. Su tratamiento requiere insulina y la administración de líquidos por vía intravenosa, con suplementos de potasio.
Coma hiperosmolar .- Se produce en diabéticos no insulino-dependientes y se trata de un proceso de deshidratación profunda que aparece por un aumento continuado de la eliminación de orina, provocada por una hiperglucemia continuada y sin que se dé una restitución adecuada de líquidos. El resultado de la conjunción de todos estos factores es una reducción del volumen de sangre, con una disminución del nivel de conciencia. Su tratamiento, al igual que en la ceracidosis diabética, requiere insulina, líquidos y sales de potasio. Si además hay acidosis se administra bicarbonato.

Criterios para el diagnóstico precoz de la diabetes:
Controlar la glucosa en los análisis de sangre rutinarios.
Valorar con más atención la aparición de síntomas de la enfermedad en familiares de diabéticos y especialmente en niños, puesto que el 6% de todas las diabetes se inician en esta etapa.
En las mujeres embarazadas, el control de glucosa e orina debe constituir una práctica cotidiana, además de los controles sanguíneos.
Vigilar los síntomas relacionados con la diabetes, como el cansancio excesivo, la mala cicatrización de heridas, la sed y el desvanecimiento.

RECOMENDACIONES

Está basado sobre todo en no insulino-dependientes para mantener el azúcar en unos parámetros normales.

Es importante remarcar que la diabetes es crónica, por lo que hay que observar pautas de vida como las siguientes

Peso.- Es primordial mantener el peso adecuado según edad, sexo y altura. Por ello hay Vigilar la dieta del diabético. Muchas personas con una buena dieta se estabilizan
Autocontrol: aprender un conjunto de técnicas que ayuden a conocer el nivel de glucemia es fundamental para asegurarse un buen control.
Ejercicio físico: Una actividad física adecuada ayuda a controlar el nivel de glucosa presente en la sangre. El ejercicio físico sirve para eliminar azúcares. Se debe hacer deporte con regularidad (diario). No debe ser un deporte de riesgo como submarinismo o escalada porque le puede dar una lipotimia y tener problemas, deben ser tranquilos como correr, tenis.
Información.- Existen asociaciones de diabéticos en casi todas las provincias. En dichos centros, se pueden compartir informaciones, resolver dudas y asesorarse de pequeños trucos para mejorar la calidad de vida.
Cuidados corporales: cualquier lesión por pequeña que sea, merece una atención especial para evitar así complicaciones posteriores. Los ojos: estos órganos, en los diabéticos, merecen ser controlados periódicamente. Se recomienda como mínimo, una consulta cada 6 meses. Inspeccionar diariamente los pies por si se producen am-pollas, erosiones o rasguños. No olvidar mirar si existen lesiones entre los dedos. Cortar las uñas de forma rectilínea. No cortar las callosidades. Informar al podólogo de que se es diabético. Lavar diariamente los pies y secarlos cuidadosamente, en especial entre los dedos. Se puede usar una crema hidratante. .

Otras medidas:
Evitar el estrés y el nerviosismo. El estrés y las tensiones son un factor importante en el desarrollo de la diabetes. Es una buena idea examinar las relaciones interpersonales – tanto en casa como en el trabajo, y ver cómo mejorar estas situaciones.
No consumir cafeína, ni aspirina, ni sustancias con efedrina (alcaloides terminados en ina) pues aumentan la glucemia.
Los estados pre-diabéticos, es decir, las subidas de azúcar por resistencia periférica a la insulina, con frecuencia son infravalorados por parte del paciente, pero pueden participar en la aparición de alteraciones metabólicas importantes como la obesidad, trastornos circulatorios como la arteriosclerosis, hipertensión arterial, insuficiencia vascular cerebral e hipercolesterolemias.

TERAPIAS COADYUVANTES

Par biomagnético
Reflexología podal
Acupuntura

FITOTERAPIA

La fitoterapia puede utilizarse en la diabetes no insulino-dependiente, junto a una dieta adecuada y también como coadyuvante del tratamiento con insulina.

Plantas utilizadas en la diabetes: Travalera, bardana, vainas de judia, eucalipto, salvia, copalchi, pau d´arco, alholva, enebro, cardo santo, nogal, ortiga mayor, arándano, maíz, levadura de cerveza, zanahoria, eleuterococo, escaramujo, zarzamora, vincapervinca, olivo, maíz, avena, ajo, alcachofa (hojas), apio, genciana, berro, cebolla, nogal, zarzaparrilla.

Plantas hipoglucemiantes: eucalipto, arandano, harpagofiito.
Si hay tensión arterial: olivo. También van bien vainas de judía (judia verde) en comprimidos, centaura, alcachofera, alholva. El aloe es eficaz para bajar la presión sanguínea.
A nivel preventivo se deben usar plantas para el sistema circulatorio: grinko biloba, meliloto.

Ginseng.- En caso de diabetes tipo II, la ingesta de ginseng antes o durante las comidas hace que el aumento de los niveles de glucosa en sangre que se produce después de comer sea inferior. La administración de ginseng 40 minutos antes de la ingesta de alimentos, reduce significativamente el nivel de glucemia en diabéticos y en personas sin este problema.

El arándano es una planta buena para la diabetes, porque tiene una sustancia , la mitilina y se le llama la insulina vegetal. Se consumen las hojas. Siempre que el pan-creas tenga función. Contraindicado en embarazo porque es astringente.

Travalera.- Planta medicinal en cápsulas que posee un efecto hipoglucemiante in-tenso para estimular el páncreas, contribuyendo así a descender las tasas de glucosa en sangre..

Las hojas del olivo son hipotensoras. Se usa en diabetes II (de forma ligera). Contra-indicado en personas con hipotensión.

La alholva es una planta buena para diabéticos. Se utiliza cuando el páncreas tiene función, si no es así no actúa. Precaución: en lactancia. Se ha demostrado que la al-holva baja el azúcar de la sangre y la excreción de azúcar en la orina.

Se recomienda beber tisanas o infusiones preparadas con bardana (para norma-lizar el funcionamiento de los riñones), genciana (para estimular la actividad del pán-creas) o galega (para reducir el nivel de azúcar en la sangre)

Ejemplos de prescripción:

Hacer una decocción de salvia (unas 2 pizcas = unos 2 g de planta seca) durante 10 minutos y añadir posteriormente en infusión (durante unos 5 minutos) de una pizca de bayas de enebro o de bardana para una taza de agua. Tomar una taza después de cada comida.
10 g de raiz de harpagofito + 20 g de hojas de mirtilo + 30 g de hojas de eucalipto + 10 g de raíz de bardana + 10 g de frutos de anís verde. Infundir 5gr en 100 ml y to-mar tres tazas al día, después de las comidas.
40% de parte aérea de travalera + 20 % de flor de milenrama + 20% de bayas de arándano + 10% de hojas de eucalipto + 10% de bayas de enebro.
40% de corteza de tallo de copalchi + 25% de parte aérea de travalera + 25 % de vainas de judías +10% de semillas de alholva. Infundir 5 g de la mezcla en una taza de agua, preferentemente hervida y dejar reposas durante 10 minutos. Tomar entre 2 y 3 veces, después de las comidas.

SUPLEMENTOS DIETETICOS

Productos ricos en minerales: cromo, zinc y magnesio. Levadura de cerveza rica en zinc y cromo.
Vitamina C y vitamina B
Tomar fibra: glucomanano, goma guar, salvado de trigo.
Spirulina
Lecitina de soja, que al ser un emulsionante natural de las grasas ayuda tanto en la digestión como en el transporte de las mismas.
Ácidos grasos omega 6: El aceite de onagra resulta muy eficaz para mejorar el es-tado de las uñas, cabello y piel
Aceite de germen de trigo, por ser la fuente natural más rica en vitamina E,
Los frutos de la acerola, que junto a los cítricos y el kiwi aportan vitamina C.
Jalea Real por el cromo que tiene. Va bien en un descenso importante de glucosa en sangre en diabéticos.
Fosfolípidos porque mejoran la permeabilidad celular.
Y no se puede olvidar para ayudar funcionamiento pancreático: El ácido láctico.
Levadura no viva de cerveza: El cromo que contiene regula los niveles de azúcar. Se puede usar si funciona el páncreas, pues si se tiene que usar insulina no sirve de na-da.
Glucomanano: en pacientes diabéticos, permite una disminución de las dosis de in-sulina o agentes hipoglucémicos.

OLIGOELEMENTOS

Básicamente se daría: Zn-Ni-Co
Diabetes leve: Zn.Ni-Co prediabético.
Diabetes ocasionada por tomas prolongadas de corticoides o tranquilizantes: Li + Zn-Ni-Co. Si es por estado nervioso.
Diabetes senil: S + Zn-Ni-Co
El Níquel en problemas de diabetes, ayuda a la formación de glucógeno, transformación de glúcidos.
Si no responde: Zn-Ni-Co + Mn-Cu.

Los oligoelementos catalizadores se considerarán simples coadyuvantes en la diabetes insulinodependiente (Tipo I) y diabetes (tipo II) no equilibrada por la dieta. En esos casos los oligoelementos pueden, sin embargo, permitir reducir la dosis activa necesaria de insulina, biguanidos o sulfamidos hipoglucemientes. En la diabetes (ti-po II) equilibrada por la dieta, la diabetes latente (prediabetes) o química, los oligoelementos catalizadores presentan un verdadero interés, controlando el síndrome reaccional básico del sujeto y el síndrome de desadaptación que lo complica. En realidad lo que hacemos, como siempre, es equilibrar un terreno individual.

Tratamiento básico
Zn-Ni-Co 1 amp. diaria durante 3 meses.
S 3 amp. semanales durante 3 meses. Para controlar las insufi-ciencias digestivas hepatobiliares concomitantes de esta patología.

Complementarios
Mn-Co 3 amp. semanales durante 3 meses. En el sujeto distónico.
Cu-Au-Ag 3 dosis semanales durante 3 meses. En el sujeto anérgico.
Mn-Cu 3 amp. semanales durante 3 meses. En el sujeto con los síntomas del síndrome hiporeactivo.
Mn 1-3 amp. semanales durante 2-3 meses. En el hiperreactivo.

En cualquier tipo de diabetes los oligoelementos catalizadores y en particular el complejo sinérgico manganeso-cobre presentan un gran interés en la prevención de las complicaciones infecciosas (cutáneas, respiratorias...) bastante frecuentes en ese terreno debilitado.

Prevención de complicaciones.

Mn-Cu 1 amp. al despertarse los lunes, miércoles y viernes.
Cu-Au-Ag 1 dosis al despertarse los martes, jueves y sábados.

En curas de 1 mes separadas por 1-2 meses de descanso, todo el año.

VITAMINAS Y MINERALES
Reguladores son en Zinc, el Níquel y el Cobalto.
El Zn (15 mg diarios) favorece la formación de insulina (siempre que el páncreas tenga función). En sinergia en Vitaminas B6, A, C, Minerales Cu, Ni, Se. En anta-gonia en excesos de Ca, P, Cu, Mn (4 mg), Fe, B6, cafeina, alcohol, estrógenos, di-uréticos, ácido fólico .
Selenio y Vitamina E
Coenzima Q-10
Antioxidantes: En mayor medida Vitamina B1 y B6, y en menor medida Vitamina J y Vitamina B12. Vitamina C (1 g diario); e (250 UI)
Potasio para el metabolismo del glucógeno
Magnesio. En los tejidos de los diabéticos se observan niveles bajos de magnesio, por lo que es importante ingerirlos en cantidades adecuadas.
Molibdeno: ayuda a metabolizar los hidratos de carbono.
Hierro, aunque es mejor tomarlo como biosal.
Azufre: desintoxicante del hígado.
Germanio, en la diabetes y en todas las enfermedades degenerativas. Aporta oxígeno a las células.
Cromo (200 mg diario) para el metabolismo de la glucosa (cofactor de la insulina), y asegura un mejor funcionamiento del páncreas. Factor de tolerancia a la glucosa. En sinergia con Vitaminas B3, mineral Zn y aminoácidos. Se encuentra en Leche, huevos, pollo, vísceras (hígado...), mariscos + patatas, cebollas, berro, frutas oleaginosas, guisante, setas, cereales, algas, germen de cereales, levadura de cerveza.
Si no son insulino dependientes hay que buscar lo que ayude a metabolizar bien: que es el ejercicio y la combinación de alimentos.

DIETETICA

La dieta ha de ser equilibrada, adaptada a cada persona en cuanto edad, actividad física y tipo de diabetes (en la diabetes del niño y debido a la obesidad, es importante tener en cuenta una reducción calórica).

TRES PILARES DE LA DIETA DEL DIABÉTICO.
Alimentación equilibrada, que aporte la cantidad adecuada de nutrientes esenciales (vitaminas, minerales, etc.)
Restricción del consumo de azúcares simples.
Buen reparto de los alimentos a lo largo del día

OBJETIVOS DE LA DIETA:
Dar una alimentación equilibrada
Contribuir a la normalización del metabolismo en cuanto a la correcta utilización de los nutrientes.
Normalizar los niveles de glucosa en sangre, evitando las oscilaciones
Disminuir el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes como la arteriosclerosis.
Normalizar el peso.

Hoy en día la alimentación de un diabético no debe ser distinta a la de una persona no diabética, exceptuando ciertas condiciones de horario, reparto y calidad alimentaria.

La dieta debe basarse exclusivamente en los siguientes grupos:
Farináceos: pan, arroz, pastas, sémola, patatas, tapioca y legumbres.
Verduras y hortalizas frescas.
Frutas naturales, restringiendo el melón, el plátano, la uva y toda la fruta seca o en conserva.
Lácteos, preferiblemente desnatados.
Proteicos: carnes, pescado, pollo, huevo y marisco, teniendo en cuenta la cantidad de grasa que contienen.
Grasas: Distintos aceites de semillas y margarina vegetal.

CINCO pautas nutricionales:

1. Grasas.- una dieta equilibrada implica un buen reparto de grasas, entre las que primarán las de origen vegetal, como el aceite de oliva.
2. Fibra.- retrasa la absorción de la glucosa, permitiendo que los diabéticos la asimilen poco a poco. Se encuentra en frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos.
3. Pastelería: evitar la pastelería, la bollería industrial, conservas y helados.
4. Alcohol: vigilar estrictamente el consumo de bebidas alcohólicas.
5. Sodio: se debe controlar el aporte de sodio en la dieta. El riñón suele ser un órgano afectado en los diabéticos, debido al trabajo extra que debe realizar para eliminar el exceso de cuerpos cetónicos que se forman cuando falta insulina, por lo que el exceso de sodio puede resultar peligroso.

Ejemplo de dieta expresada en raciones:
Desayuno: Productos lácteos (1 ración), farináceos (2 raciones), fruta fresca (1 ración).
Mediodía: Farináceos (3 raciones), proteicos (1 ración), fruta (1 ración)
Comida: Verdura (1 ración), farináceos (4raciones) proteicos (2 raciones), fruta (1 ración)
Merienda: Farináceos (2 raciones), proteicos (1 ración), fruta (1 ración)
Cena: Verduras (1 ración), farináceos (4raciones), proteicos (2 raciones) fruta (1 ración)

Las bebidas deben limitarse a las que no contienen azúcar.
Es importante seguir un horario y fragmentar la alimentación en 5-6 comidas, repartiendo así la cantidad total de hidratos de carbono diarios de acuerdo con la preferencia, actividad física y el requerimiento de insulina del paciente. También se ha de evitar un ayuno prolongado, por el riesgo de sufrir hipoglucemias en los pacientes tratados.
Se prohíben los alimentos dulces, puesto que se absorben rápidamente y producen picos hiperglucémicos importantes. Asimismo hay que evitar el alcohol.
Los hidratos de carbono simples de un paciente diabético se limitan a la fruta.
Se limitan las grasas saturadas, ricas en colesterol, para evitar el riesgo de arteriosclerosis y ayuda a la normalización del peso. De este modo, se debe evitar la ingesta de carnes grasas como la de cerdo, embutidos grasos (excepto el jamón de York) y moderar la ingesta de huevos y frutos secos.
La sal sólo se eliminará si hubiera alteración renal (nefropatía diabética) e hipertensión.
Se recomienda una dieta rica en fibras vegetales (30 gr/día) ya que, además de regular el tránsito intestinal, éstas disminuyen la absorción de los azúcares.
Es conveniente pesar los alimentos, sobre todo los que llevan hidratos de carbono, hasta adquirir cierta práctica de manejo en la confección de las dietas.
Los productos “para diabéticos” o el uso de productos que contienen fructosa o mermeladas sin azúcar facilitan el régimen, pero se deben tomar con ciertas limitaciones.

Una parte del perfil del diabético potencial es una tendencia al exceso de peso, de modo que es muy importante incluir el control de peso en el programa general, empezando desde el punto de vista dietético para conseguir el máximo beneficio.
La nicotinamida (niacina) puede ser útil para los prediabéticos , ya que se ha de-mostrado que preserva la integridad de las células del páncreas, que, al deteriorarse, producen la diabetes.
La vitamina E, el aceite de onagra y los preparados de aceite de pescado son beneficiosos para controla los niveles de azúcar en la sangre.
Algunos estudios sugieren que las dietas vegetarianas reducen el riesgo de diabetes.
En niños propensos, la leche de vaca presenta un 50% más de riesgo de producir diabetes que la leche materna.
Se debe adoptar una dieta adecuada, con la utilización de cereales integrales. Una dieta rica en fibra ayuda a reducir la necesidad de insulina del organismo, por eso se recomienda comer pan integral, patatas, espinacas, cereales enteros, frutos secos y legumbres cocidas. Estos alimentos también ayudan a disminuir el nivel de grasa en la sangre y el riesgo de enfermedades cardiacas.
Hay la prohibición expresa de azúcares refinados. Utilizar aceites vegetales, evitan-do grasas saturadas.
Si el paciente es obeso, disminuir la toma de calorías.
Se deben tomar más hortalizas y verduras que proteínas e hidratos de carbono.
Se pueden tomar frutos secos con prudencia.
No tomar café, ni alcohol.
Evitar el tabaco. El consumo de tabaco está correlacionado con el desarrollo de la diabetes. Puede que fumar no parezca una parte de la nutrición, pero forma parte de la ecuación químico-metabólica.
Más que hacer una dieta hay que poner pautas generales.
Está aconsejada la cura de fresas, cura de manzanas, cura de limón.

ALIMENTOS RECOMENDADOS
Algunos alimentos son magníficos remedios naturales.

La cebolla, la achicoria y el salsifí, estimulan la secreción del páncreas.
El ajo ayuda a reducir el nivel de azúcar en sangre y el número de micciones.
El espárrago favorece la disminución de glucosuria.
La remolacha, ya que, gracias al magnesio que contiene, influye favorablemente sobre los riñones.
Fresas, melocotones, cerezas y cítricos, se recomienda su consumo ya que los dia-béticos toleran mejor la levulosa que la glucosa.
Las nueces y avellanas, que se asimilan rápidamente y las aceitunas negras por contener grasas naturales
Las espinacas y berros, consumidos crudos, preferentemente, y con un aliño senci-llo de aceite de oliva prensado en frío.
Las plantas aromáticas como el perejil, ajo, tomillo, laurel, estragón, romero, sal-via, cominos, azafrán, albahaca, vainilla, clavo, nuez moscada, canela etc. Todas ellas ejercen una importante acción sobre las glándulas salivares, el estómago, el páncreas y el hígado.
Ensaladas crudas de pepinos con lechuga, aguacate con hojas verdes tiernas, col con pasas de uva y nueces, zanahorias, con apio etc.
Verduras cocidas preferentemente al vapor, y aliñadas con hierbas aromáticas y aceite de oliva de calidad.
Caldos vegetarianos o sopas de arroz integral. (crema de avena integral)
Todos los germinados, ya que contienen gran cantidad de vitaminas y nutrientes.

Alimentos NO RECOMENDADOS
Judias, lentejas y castañas, porque son difíciles de asimilar y favorecen la acidifi-cación.
Frutas contraindicadas: uva y plátano, sandía etc. en general los frutos muy dul-ces.
Harinas blancas
Cereales refinados

ZUMOTERAPIA
Varias combinaciones de zumos de bajo contenido en carbohidratos se han encontrado útiles, especialmente para el tipo de diabetes que se inicia en la edad adulta.
Uno de los mejores:
5 coles de Bruselas: 275 g de judías. Las judías verdes en zumo estimulan la producción de insulina.
7 rábanos picantes (rayados); el zumo de 2 limones: 275 ml de agua. 
También se pueden probar:
3 zanahorias; 6/7 hojas de espinacas.
3 zanahorias; 1 trozo de apio; perejil
½ lechuga; 200 g de habichuelas; 4 coles de Bruselas. 
Así como:
zumo de judías verdes (con la vaina), zumo de espinacas, zumo de manzana, zumo de zanahoria y espinaca, zumo de cebollas.

OTROS TRATAMIENTOS

El ejercicio es un factor a tener en cuenta para prevenir la diabetes, tanto la insuli-nodependiente como la no dependiente. Hacer ejercicio controlado.
Técnicas de relajación como el yoga son ideales para mejorar los niveles de energía, que con frecuencia, pueden ser más bajos de lo normal en los diabéticos.
Aromaterapia.- Un remedio que supuestamente ayuda a regular la actividad pancreática consiste en agregar al agua de baño una mezcla de seis a ocho gotas de cada uno de los siguientes aceites esenciales: alcanfor, eucalipto, geranio, enebro, limón y romero. Se cree también que a algunas personas les beneficia un masaje en la espal-da con cuatro gotas de esta mezcla diluidas en una cucharadita de vehículo de aceite.

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ESTREÑIMIENTO


Es la evacuación poco frecuente o difícil de las heces. Se trata de la evacuación de heces más o menos duras, cada 3 a 5 días. Algunas personas dicen estar estreñidas cuando defecan menos de dos veces al día, y otras dicen estarlo cuando evacuan menos de dos veces por semana. En teoría, el proceso de digestión dura aproximadamente 12h por lo que si comemos de 3 a 5 veces al día y debido a la capacidad acumulativa de nuestro organismo, la avacuación debe producirse al menos 1 o 2 veces al día. Si el estreñimiento dura más de dos semanas, hay que acudir al médico.
No existe un número ideal de veces para evacuar los intestinos. Cada persona tiene su ritmo y es muy importante que éste se mantenga estable. Si se produce un cambio de hábitos intestinales y éste persiste, es necesario consultarlo al especialista. Todos sufrimos estreñimiento en alguna ocasión, y sólo cabe plantear un tratamiento si el problema persiste o resulta incómodo.
La falta de fibra en los alimentos ingeridos hace que las heces se ablanden, de forma que cuando las ondas peristálticas del colon intentan empujar las heces hacia el ano, una parte de ellas se mueven en dirección opuesta. Si el organismo advierte deficiencias puede ralentizar el movimiento de los alimentos a través del intestino delgado para dejar más tiempo para la absorción. Este hecho puede parecernos estreñimiento simplemente porque no hay nada que eliminar. En el colon (intestino grueso), se absorbe la mayor parte del agua de los alimentos y bebidas. Si existe deshidratación – y la mayoría vivimos en estado de deshidratación- el colon se mueve más lentamente para dar más tiempo a la absorción de agua.
• Dado que el estreñimiento puede deberse a déficit en el organismo o deshidratación y afectar a las heces blandas o duras, no existe un único tratamiento que pueda beneficiar a todos los pacientes. Es importante conocer la causa del estreñimiento para elegir el tratamiento adecuado.”

SINTOMAS
Sensación de plenitud, pesadez estomacal,  cefaleas, mal sabor de boca, irritabilidad, distensión abdominal.

CAUSAS
El intestino no se contrae lo suficiente, por debilidad de la musculatura abdominal, por falta de tono de las vísceras (falta de gimnasia). 
Insuficiencia biliar.
Las heces carecen de volumen.
El intestino se mueve más lentamente para dedicar más tiempo a la absorción de alimentos y de agua. Falta de movimientos peristálticos... colon vago.
Incapacidad de relajar los músculos del esfínter anal. Se produce en estados de tensión y ansiedad, y con frecuencia procede de la infancia y la adolescencia, y frecuentemente puede durar muchos años.
Las heces son demasiado gordas y duras y no pasan por el ano sin dolor. Las deposiciones duras son otra causa habitual, y el resultado de la combinación de factores dietéticos (como una dieta rica en carne y grasas) y la retención de las heces en el colon durante bastante tiempo, lo que produce una excesiva absorción del agua de la materia fecal.
Errores en la dieta: Alimentación inadecuada... alimentos refinados y desnaturalizados, falta de fibra en la dieta, por comer mucha carne y productos lácteos, padecer alergia a ciertos alimentos. Falta de agua (deshidratación), por ingerir pocos líquidos.
Por una mala higiene de vida (no tomarse tiempo para ir al baño). Cambios en los hábitos de evacuación intestinal (por ejemplo, la contención en ir al lavabo cada vez que se da la sensación de evacuar
Trastornos respiratorios o cardiacos. Entre los primeros en enfisema y la debilidad del diafragma pueden dificultar la evacuación intestinal.
Desnutrición y rigidez muscular.
Algunos medicamentos utilizados para tratar el insomnio, la depresión y otros problemas, así como algunos diuréticos y anestesias.
Factores psicológicos como la vergüenza si se necesita ayuda para ir al baño o el hecho de tener que hacer las necesidades en un lavabo que no es el de casa. 
Estrés o tensión psíquica, ansiedad, ritmo de vida acelerado.
Abuso de laxantes o enemas.
Lesiones congénitas (megacolon = colon grande o colon más pequeño de lo normal).
Lesiones mecánicas (curva cerrada, intestino delgado que aprieta y no deja pasar), y que lo soluciona la osteopatía visceral que vuelve el colon a su sitio.
Pies fríos es causa de estreñimiento.
La falta de ejercicio, vida sedentaria.
Por contener las heces demasiado tiempo
Por el uso de laxantes con frecuencia
Embarazo
Otros: problemas intestinales (colon irritable o diverticulosis), diabetes con disfunción nerviosa, tu-mores cerebrales, parálisis y debilidad muscular, hipotiroidismo, exceso de calcio en la sangre, disminución en los niveles de potasio y sodio, anorexia.

PATOLOGÍAS RELACIONADAS

Estados de malestar general.
Cefaleas. Mucha gente que sufre periódicamente de estreñimiento padece también de jaquecas, derivadas en este caso del mal funcionamiento del hígado, órgano que sufre alas consecuencias de la falta de evacuación.
Autointoxicación
Congestión...  aumento del flujo sanguíneo en la zona
Hipertensión
Trastornos de la digestión: Trastornos intestinales. Colon irritable.
Cáncer de colon
Artritis
Reumatismo
Enfermedades de la piel : erupciones
Alteraciones del sistema nervioso (depresión, irritabilidad, migrañas).
Hemorroides y fisuras anales
Cálculos y piedras en la vesícula.
Várices (la compresión de las venas producida por la acumulación de heces dificulta la circulación de la sangre). A largo plazo, la compresión en el intestino puede afectar seriamente a las venas abdominales, conectadas con la circulación de las piernas, y producir su hinchazón.
Aumento del colesterol (las heces, aún destinadas a evacuarse, tienen alimento en su interior, entre ellos mucha bilis, extremadamente rica en colesterol). A causa del estreñimiento la bilis permanece más tiempo de lo normal en nuestro sistema digestivo y es absorbido por el intestino en lugar de eliminarse por los excrementos. Esto produce un aumento paulatino del índice de colesterol en la sangre y no disminuirá a pesar de que tomemos una dieta especial.
E incluso apendicitis.

RECOMENDACIONES

Esta patología corresponde, en general, a errores en la dieta y/o una mala higiene de vida (uno no se toma el tiempo de ir al baño, por ejemplo). Por tanto hay que aconsejar ir a sentarse unos minutos en el baño todos los días (1 o 2 veces al día), a la misma hora con un horario fijo elegido por el paciente, con el fin de reeducar el reflejo de evacuación intestinal, tanto si hay ganas como si no las hay.
Tomar nota de la evacuación diaria del intestino y de las características de las heces.
Beber agua a sorbos en ayunas, y mejor si es tibia. Pues hay un estímulo directo entre la garganta y el recto. Beber un vaso de agua fría en ayunas (se favorecerá la evacuación) y un mínimo de 4 a 5 vasos diarios. Tomar líquido fuera de las comidas. Beber de un litro y medio a dos litros de agua cada día. Se combate el estreñimiento y se depura el organismo. Conviene tomar unos 8 vasos de agua diarios. También es beneficioso tomar una bebida caliente una media hora entes de la hora en que se suela evacuar.
Automasaje abdominal o Masaje intestinal, que sea profundo y en el sentido de las agujas del reloj. Se debe comenzar por la parte inferior derecha, siguiendo el trayecto natural de los intestinos. .
Evitar el uso prolongado de laxantes irritantes.
Evitar pies fríos
Evitar uso de fármacos. Nunca tomar laxantes de farmacia, ya que lo único que hacen es acostumbrar al cuerpo a no actuar por sí solo cuando no se toman. Hay que ser paciente e ir al baño cada día, aunque no se tengan ganas. Hay que procurar evi-tar los laxantes de uso regular, que pueden tener un efecto debilitante a largo plazo sobre el colon y su musculatura.

El recurso más fácil para afrontar el estreñimiento es la toma de laxantes, pero aunque éstos sean de origen natural, no es conveniente tomarlos de forma asidua.
Denominamos laxantes o preparados para la regulación intestinal a aquellos pro-ductos que aumentan el ritmo intestinal dando lugar a una mayor frecuencia de las de-posiciones. Se hallan entre los medicamentos más vendidos actualmente, aunque muchas veces el problema surge cuando tras los productos suaves se empiezan a tomar otros más fuertes, a los cuales se habitúa el organismo dejando de reaccionar ante su presencia, con los consecuentes problemas de salud que esto puede ocasionar.
Además los laxantes químicos irritan la mucosa del intestino grueso y, cuando se usan con frecuencia, acaban produciendo una colitis o irritación crónica de la mucosa intestinal, un trastorno difícil de curar. Por todo ello es necesario consultar el empleo a de cualquier clase de laxante a un especialista o tomarlos como solución esporádica y durante cortos períodos de tiempo.
Las irrigaciones colónicas son adecuadas en ocasiones, pero no deben considerarse como tratamiento del estreñimiento.
Evitar prendas que aprieten el abdomen.
Evitar el sedentarismo. Hacer ejercicio físico de forma moderada (natación, paseos) y con regularidad.
Hacer algunos ejercicios físicos todos los días (la constancia cuenta más que la du-ración o la intensidad de dichos ejercicios) como: andar con respiraciones, andar después de comer, gimnasia abdominal y respiratoria. Conviene hacer ejercicio para favorecer la digestión y no contener mucho tiempo las heces (se debe ir al baño en cuanto se tenga la necesidad).
Evitar las situaciones de deshidratación, como realizar ejercicio sin tomar líquido, el alcohol, la cafeína y un exceso de alimentos dulces o picantes. Estos últimos empujan agua hacia el intestino y evitan que la reciban los tejidos. Por eso en cuanto a la alimentación se deben eliminar tóxicos: café, tabaco, bebidas gaseosas...
Aprender a relajarse o controlar mejor su estrés. El estreñimiento hay que tomárselo con calma. Los factores psicológicos influyen negativamente en la recuperación de una evacuación normal. 

Las bacterias intestinales son esenciales para el proceso digestivo. Una dieta inadecuada y el uso de antibióticos, directamente a partir de los remedios o indirectamente mediante la ingesta de alimentos que contienen estos elementos, pueden alterar la flora intestinal y causar estreñimiento. Corrija esta situación con Acidophilus de buena calidad (2000 millones de microorganismos con cada comida) durante un mínimo de un mes.
En niños, antes de adoptar cualquier medida, acude al médico y modifica la dieta.

Es mejor usar la batidora que la licuadora.
Regularidad de horarios: la regularidad en horarios de trabajo, comidas y horas de descanso, contribuye también a equilibrar y, por tanto, a prevenir o combatir el estreñimiento.
Meditación y yoga.
Evacuar a diario. No retrasar la necesidad de defecar. Procura hacerlo siempre a la misma hora y dedicarle el tiempo que se necesite. Un momento adecuado es tras el desayuno o el almuerzo.
Ingestión diaria de líquidos
Calor local


TERAPIAS COADYUVANTES

Par biomagnético está muy indicado.
Reflexología podal.
Masaje abdominal (en el vientre)

FITOTERAPIA

Existen una serie de plantas medicinales que tienen efectos más o menos laxantes, ya que estimulan el intestino (zaragatona, alcaravea, frángula, sen, cascara sagrada), pero que no deben utilizarse regularmente durante mucho tiempo, ya que el organismo se acostumbra a ella, por lo que es aconsejable alternar entre ellas por periodos de un máximo de 3 meses cada uno. Si el estreñimiento persiste por largas temporadas debe buscar un profesional de la naturopatía que valore su caso y le indique alguna técnica coadyuvante concreta.

Cascara sagrada: se usa tradicionalmente en el tratamiento del estreñimiento. Pero debe usarse con precaución, ya que se ha observado que la toma de estos productos con asiduidad produce una coloración muy oscura (casi negra) de la pared intestinal, lo que podría tener consecuencias nocivas para el organismo, aunque todavía se desconocen.
Frángula. Es un purgante enérgico aunque su desecación la convierte en un laxante suave.
Sen.- Se utilizan tanto las hojas como sus frutos alados. Se trata de un laxante más potente que la frángula. Se prepara hirviendo de cinco a siete hojas o frutos durante cin-co minutos y dejándolo reposar otros cinco. Puede dar retortijones, en tan caso usarlo sólo en infusión sin hervirlo.
Semillas de lino. Tienen una elevada cantidad de fibra dietética, además de otras sustancias que estimulan el movimiento intestinal. La mejor forma de tomarlas es dejando dos o tres cucharadas de semillas en maceración con agua durante la noche. A la mañana siguiente, se deberá tomar las semillas pero también el agua en la que han estado en reposo.
Zaragatona.- Si se padecen muchas flatulencias, es preferible cambiar las semillas de lino por las de esta planta. Las semillas al ser de menor tamaño, suelen causar menos incomodidades. Se puede tomar en las mismas dosis que las semillas de lino,
Tisanas colagogas (para aumentar la bilis del intestino): alcachofera, boldo, fumaria. 
Laxantes no antraquinónicos: Diente de León, Frángula.
Fucus (es un laxante suave. No indicado en caso de problemas metabólicos y tiroides)
Eupatorio (en infusión)
Activar movimientos peristálticos para dar tonicidad: Lino, zaragatona, achicoria.
Plantas para evitar putrefacciones: anís, hinojo.
El regaliz, el jenjibre, el diente de león, la raíz de lengua de vaca y la bardana son eficaces contra el estreñimiento.
El café puede ser un buen laxante si se toma de forma eventual; en cambio, bebido de manera rutinaria impide que el intestino siga sus ritmos naturales.

Tratamientos:
Se toman 5 g de semillas de lino enteras, dos o tres veces al día. Beber al menos un vaso de agua, pues de lo contrario la linaza puede acumularse en el intestino.

SUPLEMENTOS DIETETICOS

1ª Fase:
• Lactobacilus o ácido láctico (“Lacticol”= Jugo de Chucrut)
• Polvo de roca
• Salvado de Trigo
• Glucomanano
• Carbonato de Magnesio

2ª Fase:
• Polen
• Levadura de cerveza viva.
• Semillas de lino
• Algas: Hiziki, agar-agar.


OLIGOELEMENTOS

• Mn-Co 1 amp. diaria durante 2 meses. Suele regular los espasmos ineficaces en el estreñimiento del distónico.
• Mg 1 amp. diaria al acostarse durante 2 meses. Permite controlar los dolo-res y calambres en el estreñimiento del colítico. En estreñimiento crónico.
• Ni-Co 1 amp. diaria durante 2 meses. Si el estreñimiento se acompaña de fla-tulencias y fermentaciones. Interesante en las digestiones lentas.
• S 1 amp, diaria durante 2 meses. Controla el estreñimiento por insufi-ciencia hepatobiliar


VITAMINAS Y MINERALES

Vitaminas: B1, B7, B10 (favorece la flora intestinal); C (antitóxico); la Vitamina J (pa-ra aumentar los movimientos peristálticos igual que la vitamina I); Y en general todas las vitaminas del grupo B.
• Minerales: Magnesio, en forma de carbonato de magnesio si hay problemas diges-tivos, y cloruro de magnesio si no hay problemas digestivos. Y también asimilado con calcio para que se absorba el Magnesio (en forma de dolomita o polvo de roca en general). Silicio para depurar los intestinos y mejor si es asimilado en levadura. Es conveniente utilizar las sales de magnesio para ayudar a la evacuación (el menos irritante es el hidróxido de magnesio)

La vitamina C, 2 g. con cada comida, puede actuar como laxante natural y utili-zarse durante períodos cortos si persiste un problema. Para niños menores de 14 años la cantidad debe ser la mitad.

DIETÉTICA

La modificación de los hábitos alimenticios debe ser prioritaria en el tratamiento del estreñimiento.

Usar productos integrales.
En lugar de emplear productos elaborados con harina blanca, utilizar los productos elaborados con harina 100% integral. Pues en muchas panaderías llaman integral a la harina blanca a la que se ha añadido salvado.
Tomar jugos vegetales de rábanos, apio y cebolla, con un efecto depurador y curativo sobre el tracto intestinal. Para que sean más efectivos añadirles linaza.
Los aceites vegetales engrasan los intestinos por dentro. Puesto que es indispensable aportar una cantidad diaria de lípidos para que el intestino grueso pueda realizar su trabajo correctamente, lo más indicado es ingerir aceites de semillas (linaza, sésamo, girasol y pepitas de uva).
El arroz integral es un eficaz laxante, ya que aporta gran cantidad de minerales y vitaminas del complejo B. Además es un cereal muy diurético, por lo que si se pa-dece estreñimiento resultará muy útil incluirlo en la dieta tomándolo dos o tres veces por semana.
Consumir con frecuencia alimentos crudos ricos en sustancias de lastre (celulosa) como frutas (kiwis), verduras y ensaladas. Su aporte es absolutamente imprescindible, ya que la dieta cruda nos aporta al mismo tiempo vitaminas, enzimas, minerales y oligoelementos. La celulosa de la fruta y la verdura, al igual que el salvado de los cereales integrales, provoca un barrido del intestino, estimulando su actividad y acelerando el paso de las heces.
Cuando el exceso de proteínas animales permanece demasiado tiempo en el intestino, provoca procesos de putrefacción que dan lugar a toxinas intestinales y alteran el funcionamiento correcto de las mucosas. Consumir menos carne y más pescado azul: la situación mejorará notablemente.
El exceso de sal puede ir acompañado de un déficit de magnesio y potasio, y a su vez, esta situación puede conducir a estados espasmódicos en la zona intestinal, favoreciendo el estreñimiento. Una buena solución a este problema pasa por asegurar un buen aporte de magnesio (mediante la ingestión de cereales integrales y legumbres), y por reducir la ingesta de sal refinada.
• Tomar ciruelas frescas o secas. Hay que dejarlas en remojo durante toda la no-che y tomarlas por la mañana junto al agua. También se pueden ingerir en forma de compota, junto a la manzana, ya que es muy rica en pectina, una fibra soluble natural que ayuda a aliviar los problemas de estreñimiento.. Las ciruelas y las uvas pasas tienen comprobadas propiedades laxantes pero no hay que abusar de su consumo. Se recomienda ponerlas a remojar en agua durante 12 horas y comerlas antes de desayunar y por las noches.

Otras cuestiones que conviene tener en cuenta:

1. Masticar bien cada bocado, beber muchos líquidos y no comer deprisa.
2. Para aumentar la ingestión de fibra conviene comer más leguminosas, cereales ente-ros, pan integral, verduras y frutas.
3. Conviene comer diariamente: cinco piezas de fruta, una ensalada y un plato de ver-dura hervida.
4. También es muy importante beber un mínimo de ocho vasos de líquido caliente cada día.
5. Los alimentos que consumamos deben tener todo su “prana” (energía vital), lo que hoy día implica que además de ser integrales, deben ser de cultivo biológico, frescos, poco cocinados y fáciles de digerir.

Alimentos aconsejables: fruta madura, cereales integrales (mueslis), tapioca, pan integral, dátiles, legumbres, verdura fresca, espárragos, germinados, uvas y pasas, , algas (agar-agar y arame), germen de trigo, levadura, fermentados (chucrut); semillas (de sésamo), gomasio, semillas de lino como antioxidante que ayuda a los movimientos peristálticos, melaza. Frutos: arándanos, droseras, higos, papaya o agua-cate, ciruelas, manzana, kiwi

Alimentación rica en fibra (frutas, verduras, cereales, salvado). La fibra soluble forma geles si se mezcla con agua y se encuentra en alimentos como las legumbres, la fruta y la verdura. Entre la fibra insoluble, la más indicada para combatir el estreñimiento es el salvado. El salvado ayuda a combatir el estreñimiento pues estimula los movimientos peristálticos del intestino, pero para que surta efecto hay que beber por lo menos tres vasos de agua al día. Se aconseja tomar diariamente de una a tres cucharaditas de este cereal y aumentar poco a poco la dosis hasta un máximo de 15 gr al día...Se calcula que el consuno ideal de fibra oscila entre 20 y 30 gramos, cantidad bastante difícil de alcanzar en dietas ricas en proteínas y grasas de origen animal. Las fibras vegetales, en gran parte no digeribles y no absorbibles, aumentan el volumen fecal, a la vez que facilitan la expulsión de las heces a lo largo del colon. Determinados componentes de la fibra provocan además una absorción del líquido en la fase sólida, haciendo que las heces sean más blandas y facilitando su evacuación. En una dieta anti-estreñimiento se recomienda el consumo de frutas y verduras, así como cereales que contengan salvado, tomados en la mayor cantidad que nuestro organismo tolere.
Los agentes formadores de volumen (como el mismo salvado) son los únicos laxantes adecuados para tomar durante un largo periodo de tiempo. Actúan lenta y suavemente y son las medicaciones más seguras para facilitar la evacuación de las heces. Su empleo perfecto se basa en un aumento gradual de la dosis. Es mejor tomarlos durante tres o cuatro días y con una cantidad de líquido suficiente (2 o 3 vasos de líquido adicionales diario), para prevenir el impacto de la medicación expresada antes de que se formen heces más blandas y de mayor volumen. Este tratamiento produce efectos naturales y no crea hábito. Un agente formador de volumen puede cumplir las difíciles características de un normalizador bidireccional que en el caso de estreñimiento aumenta el peristaltismo y la evacuación fecal y en los estados diarreicos reduce el número de deposiciones acuosas.
Evitar: el azúcar refinado, los alimentos y bebidas astringentes, el consumo de carne roja y charcutería.
Reemplazar la leche de vaca por leche de soja
Beber un mínimo de 2 litros de agua al día para asegurar, de este modo, una buena hidratación de los residuos

DIETA CONTRA EL ESTREÑIMIENTO CRÓNICO.

Se aconseja cuando haya estreñimiento o para evitar su reaparición. Hay que recordar que se deben masticar bien los alimentos.

DESAYUNO
• Leche de avena con muesli o papilla de cereales integral.
• Una manzana con piel.
• Una infusión de malva con una cucharada de lino y un poco de miel.

COMIDA
• Ensalada a base de remolacha y zanahoria
• 2 o 3 patatas cocida con piel
• Verduras variadas al horno con aceite de oliva crudo y arroz integral
• Kefir.

CENA
• Yogur con copos de avena, ciruelas e higos secos (si se quiere variar, se puede optar por otros frutos secos como las nueces y las avellanas).

ANTES DE ACOSTARSE

• Dos cucharadas de salvado de trigo y una cucharadita de semillas de lino crudas.
• Una infusión de hojas y folículos de sen, cáscara sagrada y malva.

Cura de fresas porque las pepitas ayudan a los movimientos peristálticos. Caldo laxante a base de zanahorias, espinacas, cebolla o ajo. Y otro caldo laxante es a base de acelga + manzana con 3 cucharadas de aceite.

Se recomienda macerar toda la noche dos cucharadas soperas de semillas de lino con ciruelas pasas y tomarlas al día siguiente.

Otro remedio es tomar zumo fresco de dos manzanas con una cucharadita de zumo fresco de jenjibre diluido en un poco de agua 3 veces al día antes de las comidas.

Papilla de cereales recién molidos contra el estreñimiento.

• 10 g de cereales integrales, mejor recién triturados (no importa qué cereales se utili-cen, pero se recomienda variarlos)
• 10 g de semillas de lino
• 10 g de frutos secos triturados (nueces, almendras o avellanas, nunca cacahuetes).
• 10 gr. de frutas secas cortadas finamente (higos, dátiles, pasas, ciruelas...)
Sobre esta mezcla se vierte agua hasta que quede cubierta y se deja reposar toda la noche. A la mañana siguiente, se puede añadir algo de leche, yogur o suero de leche.
Se puede tomar para el desayuno, pero no conviene añadirle fruta fresca, puesto que semejante combinación puede producir manifestaciones de intolerancia digestiva.

Otro remedio:

Se toman solamente por la mañana entre una y cinco piezas de higos secos, ci-ruelas o pasas, después de dejarlas en remojo durante la noche. No hay que olvidarse tampoco de beber el agua utilizada para remojarlos, que tiene un excelente sabor.

Una receta sencilla y eficaz:
• Elaborar un potaje que contenga 1/3 de lentejas, 1/3 de copos de avena integrales y 1/3 de verdura de hoja condimentada al gusto . Es una receta sencilla que, tomada varias veces a la semana, previene el estreñimiento.
• Untuosidad interna y externa: La untuosidad interna (aceite de oliva en la dieta, (pero no en forma de fritos) y externa (masajes con aceite o simplemente la aplica-ción de aceite moderadamente calientes sobre la piel) son medidas correctoras del estreñimiento, al igual que tomar durante todo el día abundantes líquidos calientes.

En bebes con estreñimiento:

Para producir un efecto laxante, se da dos cucharadas soperas de zumo de naran-ja (es importante que sea bien dulce), sin diluir y tibio (se calienta al baño maría el zu-mo recién exprimido) dos o tres veces, después de la toma del pecho. Otra forma de laxarlo suavemente y alimentarlo a la vez es utilizando las semillas de lino: se pone en maceración (remojo) una cucharada pequeña de las de café en medio vaso de agua du-rante tres horas y se le da al niño una cucharada sopera del líquido (sin semillas) des-pués de cada toma de pecho. La maceración hay que prepararla cada día. Hay que tener paciencia para que surta efecto . La medre debería seguir una alimentación fresca y na-tural en un ambiente lo más tranquilo posible. La buena digestión de la madre repercute en la calidad de la leche materna y ésta a su vez en la buena digestión del bebé,

ZUMOTERAPIA

Espinacas, zanahorias, manzana, patata como reguladora (el caldo del hervido).

OTROS TRATAMIENTOS

Acupuntura.- A una distancia de tres dedos por debajo del ombligo se encuentra el punto de acupuntura mar de energía. Se puede obtener mejoría aplicando una pre-sión creciente sobre este punto 2 veces al día durante 2 minutos en posición estirada.
Moxibustión.- Si el problema es por tener el intestino demasiado largo, la moxibus-tión (estimulación con calor) de determinados puntos de acupuntura relacionados con el intestino grueso soluciona el problema. No con rapidez, como sería deseable, pero hay que considerar que si 25 sesiones pueden resolver un estreñimiento de más de 30 años de evolución, bienvenidas sean.
Aromaterapia.- Pruebe a utilizar 6 gotas de aceite de romero en media taza de aceite de oliva, frotando la mezcla en el sentido de las agujas del reloj alrededor del abdomen 2 veces al día.

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